La columna publicada por los alcaldes Tomás Vodanovic (FA) y Jaime Bellolio (UDI) abrió un debate dentro del Frente Amplio respecto de la conveniencia y los alcances de avanzar en acuerdos de Estado con sectores de la derecha, aunque sus protagonistas aseguran que la iniciativa está lejos de representar una posición aislada dentro de la colectividad.
El texto, titulado "Chile a treinta años: una invitación desde dos veredas distintas", fue publicado este domingo en El Mercurio y plantea la necesidad de construir acuerdos transversales y políticas públicas que trasciendan los ciclos electorales. "Entendemos que hay tareas que ningún sector puede resolver por sí solo" y "no podemos seguir reiniciando el país cada cuatro años", son algunas de las premisas de la propuesta.
En la columna, los alcaldes realizan "una invitación abierta, a que como país seamos capaces de generar acuerdos amplios en al menos siete ámbitos de acción conjunta para los próximos 30 años" y presentan siete objetivos "para construir políticas de Estado de largo plazo, que gocen de legitimidad y estabilidad en el tiempo, con objetivos realizables y plazos razonables".
La discusión adquiere especial relevancia considerando que el Frente Amplio acaba de cerrar su Primer Congreso Ideológico, proceso de cuatro meses de debate que, según informó la colectividad el 6 de julio, convocó a más de 4 mil militantes en 250 unidades congresales de Chile y el extranjero.
En sus conclusiones preliminares, el partido reafirmó su definición como "un partido socialista" y planteó que el Frente Amplio enfrenta el avance de la ultraderecha con un proyecto que pone a las mayorías en el centro. El documento también sostuvo que la experiencia de gobierno dejó como aprendizaje que "los cambios profundos no dependen solo de un gobierno, sino de construir, junto a la ciudadanía, una fuerza social y política capaz de sostenerlos en el tiempo".
El FA también reafirmó su objetivo de consolidarse como un partido con vocación de mayorías sociales y arraigo territorial, junto con avanzar hacia "un Estado al servicio de las personas, más democracia económica y más poder para las comunidades y los territorios".
Es precisamente en ese contexto que algunos militantes han leído con mayor atención la carta de Vodanovic y Bellolio. La discusión apunta a cómo compatibilizar la búsqueda de acuerdos de Estado con las definiciones políticas recién adoptadas por el partido, particularmente cuando la invitación plantea explícitamente construir políticas de largo plazo junto a sectores que están fuera del Frente Amplio.
Vodanovic: "Es una reflexión compartida por gran parte de la militancia"
El propio Vodanovic ha descartado que se trate de una iniciativa individual o contraria a una reflexión mayoritaria dentro del FA. En entrevista con CNN Chile, explicó que la carta fue escrita entre el domingo y martes previo a la elección de la nueva directiva y que fue conversada con distintos liderazgos de la colectividad.
"La carta fue conversada con Constanza, con Gael, con el presidente Boric, con distintos liderazgos del partido. Yo creo que es una reflexión presente en el Frente Amplio, una mayoría sin mayoritaria, porque no la sometió a votación y probablemente haya un disenso natural propio de un partido político, pero diría que hoy día hay mucho en el Frente Amplio, sobre todo posterior a la experiencia de gobernar, de entender que sin traicionar ni esconder nuestros principios tenemos que ser capaces de construir políticas de Estado a largo plazo y eso significa llegar a acuerdos con parte de la derecha que esté dispuesto a hacerlo", señaló.
"Creo que es una reflexión política que aporta al proceso de reflexión que tiene que tener el Frente Amplio posterior al ejercicio de gobierno y que es compartido por altos liderazgos políticos del país".
Tomás Vodanovic, alcalde de Maipú
Sobre las conversaciones con la diputada y presidenta electa de la colectividad, Gael Yeomans, señaló que estuvo de acuerdo con el contenido, indicando además que "me presentó algunos comentarios".
Posteriormente, el edil aseguró que "yo creo que la Gael es un liderazgo que entiende la diversidad que existe dentro del Frente Amplio, que la promueve, que la respeta, que cree que es un valor dentro de nuestra fuerza política y que evidentemente entiende que dentro de un partido tan amplio como pretende ser el Frente Amplio deben convivir distintas reflexiones y sensibilidades políticas y la expresión está en la carta, creo que está lejos de ser un hecho aislado particular mío".
En esa línea, agregó que "creo que es una reflexión compartida por gran parte de la militancia, el propio presidente Boric, el exministro Grau, la ex ministra Aisén Etcheverry, o sea, fueron muchos ministros que la compartieron, la promovieron, que nos hicieron comentarios".
Vodanovic insistió además en que la iniciativa no generó resistencia entre sus cercanos, asegurando que "con mis compañeros de militancia, con alcaldes del arco progresista, yo diría no, en ningún caso tuvo una resistencia. Si lo que se quiere preguntar o intentar es que esto es un hecho aislado que contraviene una reflexión mayoritaria en el Frente Amplio, más bien no, yo creo que es una reflexión política que aporta al proceso de reflexión que tiene que tener el Frente Amplio posterior al ejercicio de gobierno y que es compartido por altos liderazgos políticos del país".
Los apoyos de Yeomans y Martínez
Yeomans, de hecho, salió a respaldar públicamente la iniciativa. A través de sus redes sociales señaló que "la invitación que nos hacen los alcaldes Tomas Vodanovic y Jaime Bellolio es un aporte para lograr acuerdos de Estado que nos saquen de la disputa coyuntural. La infancia y la vejez, que son temas que se tocan en esta carta, tienen que trabajarse con esa perspectiva".
"Acuerdos que Chile ya ha visto en su historia como el de pensiones el 2025, o como el logrado entre Allende y Cruz Coke que permitió la existencia de la salud pública en nuestro país", agregó.
La presidenta saliente del Frente Amplio, Constanza Martínez, también valoró la columna, indicando que "es muy coherente con la línea que ha llevado el Frente Amplio a lo largo de, no solo este este gobierno, sino, en general, en su historia. Nosotros somos un proyecto que, teniendo ideas de izquierda que defendemos y que estamos orgullosos de ella, tenemos disposición de hablar con quienes piensan distinto, poder llegar a acuerdos, sobre todo por alguien de Chile".
"Esa es nuestra finalidad, y, por lo mismo, muestra claramente de que acá no hay una consecuencia ideológica, sino que, al contrario, hay una cerrazón por parte del ejecutivo, que ni siquiera escucha a los alcaldes en materia de contribuciones, y, por lo tanto, nosotros celebramos ese tipo de iniciativas, pero también instamos a que se note que acá, en general, la derecha está el debe porque no ha tenido esas instancias de participación ni en contra".
Las críticas desde las bases
Pese al respaldo de los principales liderazgos del partido, la columna también provocó cuestionamientos desde sectores de la militancia. Una de ellas fue Fabiola Meneses, quien cuestionó que Vodanovic haya impulsado la iniciativa junto a un representante de la UDI.
"Me pregunto para qué tuvimos congreso ideológico en el Frente Amplio si después un compañero (hombre x supuesto) se arranca con los tarros y publica carta en un diario de circulación nacional con un militante UDI, empujando su propia agenda. Esta NO es la agenda que aprobamos", escribió en redes sociales la militante.
La crítica apunta directamente a las definiciones adoptadas en el Congreso Ideológico y al margen que tienen los dirigentes para promover acuerdos con sectores de derecha.
En esa línea, el abogado y analista político Álvaro Valenzuela, cuestionó través de sus redes sociales que "me pregunto porque Tomás Vodanovic continúa militando en el FA sino parece estar ni de acuerdo ni con el contenido del Congreso ideológico ni con la nueva directiva (al punto que la bypassea para levantar su agenda propia)".
Con un tono también crítico, la diputada Consuelo Veloso manifestó que "creo profundamente que la izquierda chilena no tiene problemas con saber quién es o qué piensa; ese problema a veces lo tienen los “liderazgos” que son quienes terminan arrastrando a todo un sector de ciudadanos a los que después les toca mirar decepcionados, tanta concesión disfrazada de "diálogo" que al final solo le sirve a la derecha empobrecedora".
"Yo me rehúso a hacerme la tonta con todo eso. Cuando gana la derecha es el pueblo el que come menos y qué le importa a las élites con tal de marcar en las encuestas. Dejemos de tener vacas sagradas y empecemos a tener ideas intranzables en DD.HH y en el bienestar de nuestros cabros chicos, de los trabajadores, las mujeres, sobre todo las más pobres y los precarizados. Yo ante esas ideas y esas personas me arrodillo y también me banco el miedo para defenderles, y espero desde ahora que nuestra gente también empiece a ver que nadie, ni yo, somos demasiado importantes como para perdonarnos desvíos que se traducen en, más temprano que tarde: su malvivir", agregó.
Desde otra vereda, la diputada Tatiana Urrutia salió a defender el contenido de la carta y planteó que el diálogo no implica renunciar a las convicciones políticas.
"Nadie pide abandonar convicciones, sino sentarse desde ellas para construir un horizonte común. Quienes reducen la política al eslogan más estridente, al reel más viral o a la pelea del día empobrecen el debate político y terminan debilitando la democracia. Radicalidad no es intransigencia y diálogo no es renuncia, creemos que podemos defender firmemente nuestras ideas y construir junto a quienes piensan distinto", aseveró.