Filas que comienzan de madrugada, venta ilegal de comida, basura y falta de servicios higiénicos son parte de las situaciones que, según vecinos del barrio República, se han vuelto habituales desde que la embajada de Haití se instaló en el sector en octubre de 2021.
La situación volvió a quedar expuesta durante el fin de semana, cuando cerca de 500 personas llegaron hasta la sede diplomática para realizar trámites relacionados con el certificado de antecedentes penales requerido para regularizar su situación migratoria. Ante la falta de respuestas, un grupo ingresó por la fuerza al recinto. El lunes, una nueva aglomeración terminó nuevamente con personas entrando al lugar.
En conversación con
Emol, el secretario del comité de administración de la Comunidad República y quien vive frente a la embajada, Patricio Navarro, mencionó que
"nosotros desde octubre del año 2021 que recibimos a la embajada en nuestro barrio empezamos a tener externalidades negativas. Y en esa oportunidad también hubo una gran convocatoria de ciudadanos haitianos para retirar su pasaporte, pero buscaron una solución y se trasladaron momentáneamente a otro lugar más amplio para hacer entrega de de esos papeles".
"La semana pasada, el día martes, hubo una manifestación convocada con pancartas y megáfonos, donde los ciudadanos le exigían a su consulado la agilización de la entrega del certificado de antecedentes. Eso tuvo un par de horas y pasó sin haber incidentes. El día sábado, a partir más o menos de las cinco de la mañana, ya se empezaron a ver filas, gente esperando afuera de la embajada, lo que nos llamó la atención, porque no atienden sábado ni domingo".
Segú relató el vecino, "aproximadamente a las nueve y media ya la fila daba vuelta a la cuadra, tienen que haber habido, por lo menos, unas 500 personas. No tenían ninguna respuesta del interior de la embajada, por lo que se fueron caldeando los ánimos, hasta que ya llegó un momento en que la desesperación llevó a que forzaran el acceso a la embajada e hicieran ingreso a la misma con gritos más que nada, y desorden dentro de la embajada".
Añadió que "el día domingo vinieron como dos o tres personas a merodear el sector, pero estuvo todo tranquilo. Y ayer lunes, nuevamente temprano, llegó gente a hacer fila, pero ya fue cantidad mucho menor, yo estimo unas 100 personas que estaban haciendo fila (...) como no tenían una respuesta satisfactoria, pasado el mediodía, nuevamente hicieron ingreso a la fuerza a la embajada".
Las externalidades
Navarro aseguró que "todo esto que yo relato lo vivimos los vecinos a diario. A lo mejor no tan grandes los escándalos como tratar de de ingresar, pero las externalidades son siempre las mismas: no tienen servicio higiénico, hay venta de comida en la calle, hablan fuerte entre ellos, dejan basura. Antes la embajada una vez que terminaba sus funciones, limpiaba la vereda, pero ahora ya no lo hace".
Uno de los principales problemas sería la ausencia de baños para quienes deben permanecer durante horas haciendo fila. El vecino afirmó que en la misma calle "hay una placa de servicios con locales comerciales que no está a nivel de la calle, entonces es como propicio para que la gente vaya a hacer sus necesidades. Se siente el olor a la orina y antiguamente, hace un par de años, traían a sus niños, les cambiaban los pañales y dejaban el pañal tirado. Entonces, eso es lo que a nosotros nos molesta como vecinos".
En ese sentido, afirmó que "no hay una conciencia por parte de la embajada de tenerle un lugar higiénico a la gente, porque pasan muchas horas al día haciendo fila para que los atiendan".
"Los vecinos ya evitamos transitar por ahí, aunque es un lugar de de mucho tránsito porque en la esquina hay un paradero de buses que nos acerca a la Alameda o a estación Mapocho", afirmó.
Respecto a casos de violencia, Navarro afirmó que han tenido "dos o tres", donde "uno inclusive llegó a una pelea con machete, pero eso es entre ellos, ya son problemas internos porque no respetan las filas o se producen discusiones por los pagos", pero descarta altercados con residentes.
El dirigente vecinal aseguró que ya se han gestionado propuestas para enfrentar las problemáticas: "Anteriormente con la entrega masiva de documentos anterior, recurrimos a los diputados del distrito para que ellos oficiaran a las entidades correspondientes, porque al ser una embajada no es tan fácil tener acceso a a ellos. El municipio también se contactó con ellos, hicieron un compromiso, y vienen a a fiscalizar cada cierto tiempo la suciedad, la venta ilegal de comida, pero más allá de eso no pueden hacer".
"Ahora estamos coordinando a ver si nos podemos reunir con con algún diputado o el director de Seguridad de la comuna para tratar de tener una nueva reunión y abordar la situación", cerró Navarro.
El antecedente de la embajada de Venezuela
La situación descrita por los residentes de calle República tiene un antecedente en Santiago: los problemas derivados de las aglomeraciones en torno a la embajada de Venezuela, ubicada en calle Bustos en la comuna Providencia.
En diciembre de 2022, la alta concurrencia de ciudadanos venezolanos que acudían a la sede diplomática para realizar trámites de documentación generó denuncias de vecinos por largas filas, ruidos molestos, basura y falta de condiciones sanitarias, incluyendo personas que permanecían durante horas o incluso pasaban la noche en el lugar.
También, tras las tensiones diplomáticas entre Chile y Venezuela por las elecciones de 2024, Caracas ordenó la salida de su personal diplomático y los trámites consulares quedaron suspendidos.
Sin embargo, hace unas semanas Chile y Venezuela formalizaron el reinicio de sus relaciones consulare como parte de un proceso de normalización de los vínculos bilaterales, siendo inminente la reapertura del consulado a pasos de la Avenida Pedro de Valdivia.