Con un 57% de aprobación, la ministra de Salud,
May Chomali, quedó como la mejor evaluada del gabinete según la encuesta Cadem del pasado lunes. Esto representa un alza de cinco puntos, en relación al mes de julio.
El resultado no pasó inadvertido en el oficialismo, desde donde reconocen que es poco común que una ministra ajena a la política y que proviene de un área técnica, pueda sobresalir en este tipo de sondeos.
Especialmente, dicen, tratándose de una de las carteras considerada entre las "más complejas" en cualquier administración.
De hecho, en el Ejecutivo destacan que desde la exPresidenta Michelle Bachelet, que un ministro de Salud, no estaba tan bien evaluado por la ciudadanía en las encuestas.
Pero más allá de las comparaciones y las diferencias, la pregunta que surge es cómo una ministra eminentemente técnica y sin un respaldo político partidario, ha logrado encabezar los estudios de opinión.
Las claves de la gestión
Desde el Minsal destacan que lo que ha caracterizado su gestión es un intenso trabajo en terreno, bajo la premisa de "escuchar primero, decidir después".
En concreto, desde que asumió el 11 de marzo, Chomali ha recorrido doce regiones del país, privilegiando localidades pequeñas y alejadas de las capitales regionales y hospitales provinciales.
Una vez en el lugar, la ministra apuesta a preguntar qué falta, antes de anunciar qué se va a hacer. Por ello, ha optado por reunirse directamente con funcionarios, pacientes, alcaldes, dirigentes y comunidades.
Dicho despliegue, aseguran, le ha permitido desarrollar una cercanía y un capital político propio, lo que se vuelve clave para una ministra que no tiene una experiencia política tradicional.
Un segundo elemento que destacan en su entorno, es el objetivo de asociar los anuncios que se hacen a ejecución, seguimiento y resultados concretos.
Como ejemplo, se menciona la Alerta Oncológica que resolvió en 90 días, casi 30 mil prestaciones atrasadas. La ide tener más hechos que mostrar y menos anuncios sin ejecución.
Atributo que también resaltó días atrás el Presidente José Antonio Kast, durante el lanzamiento del convenio Fonasa–Minsal–Caja Los Andes, que busca resolver 150 mil prestaciones de personas con más de seis meses en lista de espera: "Como digo siempre, estos son hechos, no palabras. Y la ministra en eso es muy clara. Siempre hechos, siempre hechos. Y después nos va sorprendiendo con los resultados, porque también podríamos hacer una gran ceremonia y después olvidarnos".
Equipo político
La formación técnica de Chomali refuerza su estilo, la ministra trabaja sobre metas, indicadores, evidencia y cumplimiento. Pero también cuenta con un equipo de colaboradores de carácter más político que la ayudan a suplir esa parte.
Su jefa de gabinete es Samira Chahuan, encargada de la articulación política, de su agenda y la relación con parlamentarios, alcaldes y otros actores. Magdalena Ruiz-Esquide, es la jefa de asesores, ordena prioridades, coordina políticas públicas y realiza seguimiento de los compromisos de la cartera; funcionando como un "segundo piso".
Alejandro Berkovits, es jefe del Departamento de Cáncer, con experiencia sanitaria especializada y capacidad de articulación en una de las principales prioridades de la gestión. Y Pamela Olavarría, es la jefa de Comunicaciones del Minsal, quien ha trabajado con distintos partidos políticos y parlamentarios del oficialismo. Su labor, cuenta, es traducir decisiones sanitarias complejas en mensajes ciudadanos.
Además de construir lazos con el oficialismo, la ministra ha logrado sostener una buena relación con parlamentarios de oposición de las comisiones de Salud de la Cámara y del Senado.
Desde la izquierda, destacan que pueda entregar opiniones, a veces contrarias a las del Gobierno y que actué de acuerdo a criterios técnicos, más que a consideraciones políticas.
El senador Ricardo Celis (PPD), comentó a Emol que "ella es una buena ministra, pero me parece que está en un período de administración, excepto en lo relativo a alerta sanitaria oncológica. Creo que allí se está resolviendo el momento crítico y nudo de los pacientes; pero no hay un diseño de futuro, más aún con el incremento de la carga por cáncer en GES, en materia de formación de especialistas, infraestructura y métodos de estudio y seguimiento".
"Por otra parte, ha puesto atención en tema de baja natalidad, pero en materia de infertilidad y endometriosis seguimos al debe para enfrentar este tipo de desafíos de largo plazo y de Estado", sostuvo Celis.
Quien se refirió esta semana a los resultados de la encuesta Cadem, fue el senador Matías Walker (Demócratas), quien en su cuenta de X, expresó que "hace tiempo que una ministra de Salud no era la mejor evaluada. Justo reconocimiento a la ministra Chomali por su defensa irrestricta del derecho universal a las prestaciones de salud, con carácter y convicción. 'Preguntémosle a la gente, le dijeron': ahí está la respuesta".
Aun así, en el oficialismo causó ruido, el hecho de que la ministra mantuviera a una parte importante de los asesores y jefaturas de la administración anterior, lo cual fue justificado por continuidad técnica y experiencia en emergencias y políticas sanitarias.
Estilo propio
Pero la ministra también se ha caracterizado por marcar varias diferencias con sus compañeros de gabinete. Consultada en una entrevista con CNN Chile, si se considera una voz discrepante en el oficialismo, Chomali respondió que "como ministra de Salud yo me propuse estar del lado correcto, de hacer lo correcto"-
Con ello, apuntó que busca ubicarse "del lado donde la evidencia me dice si lo que voy a hacer le agrega o no le agrega valor" a las políticas de su cartera.
Uno de los temas en que salió a la palestra, fue con una indicación del Gobierno al proyecto de reconstrucción y que apuntaba a que recintos de salud públicos o privados y escuelas, tuvieran que entregar antecedentes de migrantes. Algo que reconoció le preocupaba.
"Nosotros no podemos desde el Ministerio de Salud informar de estos temas, porque esa es información que se está entregando en el contexto de una atención sanitaria, y eso está resguardado por el Código Sanitario y por la Ley de Deberes y Derechos de los pacientes. Eso lo vamos a defender absolutamente", expuso Chomali en Radio 13C.
El tema lo tuvieron que salir a aclarar desde La Moneda, desde donde aseguraron que no buscaban innovar en la materia y que "aquí nadie está obligando a reportar a nadie".
También llamó la atención los dichos de la ministra sobre el denominado proyecto de "Escucha su corazón", impulsado por parlamentarios del Partido Nacional Libertario y el Partido Republicano, que busca que las mujeres que buscan interrumpir un embarazo bajo alguna de las tres causales, escuchen los latidos del embrión.
"Desde el punto de vista clínico, no existe evidencia científica (...) que la mujer vaya a cambiar de decisión en esas tres causales", sostuvo la ministra en Tele13 Radio, siendo una de las pocas autoridades en expresar directamente una opinión crítica.
La ministra también se pronunció respecto al borrador de la reforma constitucional de seguridad del gobierno de que incluía una serie de inhabilidades para que condenados por crimen organizado y terrorismo accedan a prestaciones financiadas por el Estado, en seguridad social, salud y educación.
Al respecto, dijo a CNN Chile que la medida "puede ser un poco incompatible (...) Se podría ahí interponer con el tema de algunos mandatos que nosotros tenemos. La salió a corregir el ministro de Seguridad, Martín Arrau, quien dijo que desconocía el texto. Al final dio por superado el tema.
La ministra estrenó esta semana un podcast disponible en Spotify y YouTube, con invitados especialistas de diversos ámbitos para hablar de salud de una manera más cercana y sencilla para las personas. En agosto, mes del corazón, se busca instalar el tema. Durante los próximos meses se repetirá la iniciativa con otras autoridades y materias.