Una veintena de personas dedicadas a contrabandear armas hacia Chile fueron detenidas y condenadas en Argentina por asociación ilícita, tentativa de contrabando y tenencia de armas de fuego y drogas.
La operación policial permitió dar con 24 sujetos, integrantes de al menos tres organizaciones, que fueron procesadas por tráfico de armas en un tribunal de Mendoza. Éstos aceptaron someterse a un juicio abreviado tras un acuerdo entre la fiscalía y sus defensas.
Como consecuencia, se fijaron penas de hasta seis años por los delitos de asociación ilícita, tentativa de contrabando agravado, tenencia de armas de fuego y delitos vinculados con la comercialización de estupefacientes.
Los involucrados pertenecían a diferentes eslabones de la cadena logística. Estaban quienes lideraban la organización, otros eran encargados de recibir las armas, también figuran los choferes de camiones que trasladaban la mercancía hacia el país y otros encargados de recibir el dinero proveniente del mercado ilícito.
Según detalla La Nación, la maniobra implicaba el contrabando de pistolas desde Brasil y la compra de armas y proyectiles en el mercado legal mediante el uso de permisos de terceras personas autorizadas para estos fines. En su traslado hacia Chile, las armas eran cargadas en camiones que cruzaban la frontera desde Mendoza, declarando el traslado de mercancía legal pero con las armas ocultas en la cabina.
Antes de llegar a Mendoza, los traficantes utilizaban buses de larga distancia para evitar controles policiales. "La investigación expuso casos de pasajeros detectados con pistolas y balas en su equipaje de mano y de bodega", consignó La Nación.
Uno de esos fue en diciembre de 2023, oportunidad en que dos chilenos con antecedentes penales en el país fueron sorprendidos por Gendarmería con ocho pistolas calibre 9 milímetros y 13 cargadores cuando viajaban desde Tucumán hacia Mendoza.
De acuerdo con la información de la Policía de ese país, uno de los connacionales tenía cinco armas adosadas a su cuerpo, mientras que el otro ocultaba tres en un bolso de manos con ropa.
"La organización se sostenía con un flujo de dinero proveniente desde Chile para la adquisición y el traslado de armas. Las transferencias se realizaban principalmente mediante empresas de remesas como Western Union y eran recibidas en Argentina por distintos integrantes, en operaciones simultáneas o sucesivas y por montos variables, indicó el Ministerio Público de ese país.
Durante la pesquisa se obtuvo la incautación de 36 armas de fuego de distintas marcas y calibres, 32 cargadores, más de 2000 municiones de diferentes calibres, kits con extensores y varios accesorios.
Además de las condenas para los 24 imputados, otros cinco acusados acordaron procesos de suspensión de juicio a prueba por uno o dos años dependiendo el caso, mientras que cuatro personas fueron sobreseídas al considerarse que las drogas halladas era para consumo personal.
La organización delictiva operó entre octubre de 2021 y diciembre de 2023. Si bien ese grupo fue capturado y condenado, el tráfico de armas y municiones a Chile se extendió más allá de la fecha fijada para definir la acusación contra los implicados en este caso. La existencia de maniobras de similares características a partir de 2024 y la certeza de que siguen prófugos dos ciudadanos chilenos señalados como organizadores de la red de contrabando permiten estimar que sigue activo el canal ilegal de traslado de armas a Chile más allá de las condenas a 24 personas.
En forma paralela con la estructura criminal funcionaba otra organización que desviaba armas desde el mercado legal a bandas. En esa investigación se estableció que desaparecieron 742 pistolas y escopetas cuyos supuestos usuarios no tenían en su poder al ser allanadas sus viviendas. El destino del armamento también sería Chile. Así quedó expuesto con la aparición de armas en operativos policiales en ese país.
Once miembros de esa organización delictiva utilizaban testaferros con permisos de legítimos usuarios para desviar armamento y municiones al mercado ilegal. Quedaron a un paso del juicio tras la acusación realizada por los titulares de la Fiscalía Federal de Campana y la Unidad Fiscal Especializada en Criminalidad Organizada, Sebastián Bringas y Santiago Marquevich, respectivamente.