Una fachada verde opaca y sin ventanas da hacia la avenida Recoleta desde la 54ª Comisaría de Huechuraba, en La Pincoya. Dos pequeñas aberturas tipo búnker permiten observar desde el interior. Frente al acceso, dos corridas de barreras de hormigón New Jersey yacen apiladas sobre sí levantando un muro grueso de cerca de un metro y medio que sirve de parapeto y que resguarda el ingreso. Pese a ese aspecto fortificado, la unidad volvió a ser atacada durante la madrugada de ayer. Cerca de la 01:00, un hombre que se desplazaba en bicicleta por calle Guillermo Subiabre llegó hasta uno de los costados del recinto y lanzó una bomba molotov hacia su interior, por el acceso utilizado para la entrada y salida de vehículos policiales. No era el primer ataque de la noche. Dos horas antes, cerca de las 23:00, otro artefacto incendiario había sido lanzado contra la Sexta Compañía de Bomberos de Conchalí-Huechuraba, ubicada a unas cinco cuadras. Entre los antecedentes que se indagan aparece un incidente ocurrido horas antes y que podría tener conexión con ambos ataques. Según señalan desde Bomberos, un niño sufrió un accidente mientras circulaba en bicicleta en las cercanías de la Sexta Compañía y fue atendido por voluntarios. Tras ello, un grupo de personas que lo acompañaba solicitó que fuera trasladado hasta un centro asistencial en un carro bomba, petición que fue rechazada porque los vehículos no están habilitados ni legalmente autorizados para transportar personas lesionadas.