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Mapa | De Rinconada a La Dehesa: El recorrido por los puentes que cruzan el Mapocho y las historias que esconden

Desde el histórico Puente de Cal y Canto hasta las modernas estructuras de Costanera Norte, los cruces han sido claves para transformar el desarrollo urbano de la capital.

27 de Septiembre de 2026 | 07:13 | Redactado por Sofía Campos, Emol.
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El río Mapocho ha sido durante siglos tanto una barrera natural como un eje de conexión para Santiago.

La necesidad de comunicar ambas riberas llevó desde la época colonial a la construcción de sucesivos puentes que con el tiempo pasaron de ser estructuras de madera hasta las grandes obras viales que actualmente permiten conectar casi una decena de comunas de la capital (ver mapa al final de la nota).

En conversación con Emol, el ingeniero hidráulico y autor del recién lanzado libro Ciudadano del Mapocho, Alfredo Edwards, apuntó respecto de la importancia del cauce y su transformación de la ciudad que "la primera fue muy paulatina y se refiere al paso de ser un valle agrícola abastecido por el Mapocho a una ciudad que fue creciendo y modificando el uso de sus aguas. A medida que Santiago se expandía, las demandas de agua potable y de colectores de aguas servidas aumentaban. Paralelamente la fuerza motriz de los molinos que se instalaban en los canales era un motor de progreso industrial".

Así, fue cambiando la ciudad en torno al río. Los primeros rudimentos y pasos provisionales sobre el río Mapocho se remontan a la época colonial, con el uso de puentes rústicos de madera como el histórico Puente de Palos, pero la construcción del primer gran puente formal y resistente corresponde al emblemático Puente Cal y Canto, la cual comenzó alrededor de 1767 bajo la orden del corregidor Luis Manuel de Zañartu, siendo inaugurado en 1782.

Su nombre responde que su estructura estaba hecha de cal y de rocas traídas de las canteras del Cerro Blanco.

De acuerdo a Memoria Chilena, "la obra resistió los embates del río durante más de cien años -como por ejemplo el violento temporal de 1783- pero al empezar la canalización en 1888, se intervinieron algunas de sus partes, produciendo su derrumbe durante una crecida del río en agosto del mismo año. El hecho provocó la molestia de la sociedad santiaguina en general".


Registro del Puente Cal y Canto. Crédito: El Mercurio.

La estructura permaneció durante cerca de un siglo y terminó colapsando producto de la socavación de sus fundaciones. Pero su importancia no estuvo solamente en permitir el cruce del río, sino también en formar parte de un proceso mucho mayor: la canalización del Mapocho en el centro de Santiago.

"Si no le hacías puente, el norte queda totalmente separado del sur. Al hacer esta canalización, que tiene cinco metros de profundidad, no había manera de pasar, pero pasar del lado norte al sur se transformó en algo de un par de minutos", planteó Edwards.

Así, los puentes sobre el Mapocho no solo permitieron atravesar un cauce. También ayudaron a transformar una antigua frontera física de Santiago en un eje de conexión entre sus distintos sectores, proceso que continuó durante el siglo XX y que explica, en parte, la extensa red de cruces que actualmente atraviesa el río desde el sector poniente hasta Lo Barnechea.

El arribo de las estructuras metálicas


Fue recién a fines del siglo XIX, y después de la Guerra del Pacífico que los avances en la ingeniería y las ganancias fiscales que otorgó el salitre posibilitaron la canalización del Mapocho.

Durante la administración del Presidente José Manuel Balmaceda fue creado el Ministerio de Industria y Obras Públicas, al que se le asignó una parte destacada del presupuesto fiscal e impulsó la construcción del canal. Oficialmente, las obras comenzaron en 1888, dirigidas por el ingeniero y profesor de la Universidad de Chile, Valentín Martínez, y concluyeron en 1891.

"Esto permitió encauzar las crecidas del torrente durante la época invernal, pero también una mejor conectividad entre la Chimba y Recoleta y el centro y sur de la ciudad, ya que también comenzaron a construirse puentes de acero que reemplazaron a los viejos puentes de madera, como el antiguo Puente de Palos que llegaba directamente a Recoleta", consignó Memoria Chilena.

"Esta canalización impedía vadear el cauce y, por lo tanto, trajeron de Inglaterra una serie de puentes metálicos que los armaban acá", relató Edwards.

Dichas estructuras fueron encargadas entre 1890 y 1891 a la empresa Lever Murphy (los puentes Purísima, Mackenna y 21 de mayo). Luego, la Compañía Schenider-Creuseot instaló hacia 1893 los puentes Pío Nono y Manuel Rodríguez.

El Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) destaca en su archivo que "estos puentes metálicos sobre el Río Mapocho, además de su valor como obras de ingeniería, fueron un factor determinante en el desarrollo histórico del sector norte de la ciudad de Santiago, al permitir una relación fluida con el centro de ella".

En 1997, el CMN declaró como "Monumento Histórico" los cuatro puentes metálicos sobre el Río Mapocho: "Los dos que enfrentan la calle Purísima; el que enfrenta la Fuente Alemana, ubicada en el Parque Forestal y, el que enfrenta la calle 21 de Mayo, de la ciudad de Santiago".

Edwards destaca particularmente una característica de estas obras: muchas de ellas fueron diseñadas sin pilares ubicadas en medio del cauce.

"El río va en torrente y las velocidades eran muy grandes. El dejar despejada la sección completa evita que se formen oleajes y que el agua salte", explicó el ingeniero hidráulico.

Puentes en Santiago


Entre los puentes más destacados y transcurridos se encuentra el Puente La Paz, de carácter vehicular que conecta Independencia y Recoleta con Santiago. Tiene aproximadamente 42 metros y cuatro pistas en un sentido.

Otro es el Puente Los Carros frente a la calle 21 de Mayo. Este puente conecta la zona de la Vega Central y el Mercado de Abasto Tirso de Molina con el sector del Mercado Central. Tiene aproximadamente 44 metros de longitud y actualmente es peatonal, a la espera de ser reabierto tras sus trabajos de restauración.


Tras casi 10 años cerrado, comenzarán las obras de recuperación del Puente Los Carros que conecta Santiago y Recoleta. Crédito: Aton Chile.

Se suman el Puente Recoleta y Puente del Abasto. Ambas estructuras forman un sistema de dos puentes vehiculares complementarios, con aproximadamente 40 metros cada uno. Uno permite el flujo en un sentido y el otro en el contrario. La documentación histórica ubica la entrega de los puentes metálicos en 1892.

Otro es el Puente Patronato, que cruza el río entre Recoleta y Santiago y tiene aproximadamente 40 metros, con tres pistas de un sentido.

Más hacia el oriente está el Puente Ronald Wood (ex Puente Loreto). En 2023 fue renombrado por el municipio de Santiago como Puente Ronald Wood, en homenaje al joven de 19 años, estudiante de Auditoría en el Instituto Profesional de Santiago (IPS), que fue asesinado en 1986. En medio de una protesta en el Puente Loreto, que estaba custodiado por personal militar, fue alcanzado en la cabeza por un disparo.

Sigue el Puente Purísima, uno de los históricos más reconocibles del Mapocho. Actualmente tiene uso vehicular y aproximadamente 40 metros de longitud. También fue construido en 1890 por Lever, Murphy & Co., dentro del proceso de canalización del río.

En tanto, el Puente Vicente Huidobro actualmente es peatonal y alberga desde 1999 el Teatro del Puente. La estructura tiene 27 metros y se encuentra frente a la Fuente Alemana.

Registros dan cuenta de que fue construido en 1892 y posteriormente trasladado hasta su actual ubicación, luego de que una crecida provocara estragos.


Teatro del Puente. Crédito: El Mercurio.

El Puente Pío Nono conecta el sector de Bellavista con Vicuña Mackenna. Tiene cuatro pistas en un sentido y fue construido e inaugurado en 1983 para reemplazar el puente metálico que fue trasladado hacia el poniente y denominado Vicente Huidobro.

Puentes históricos y conexiones urbanas en Providencia


Ya en la comuna de Providencia se encuentra la pasarela peatonal Condell, también conocida como Puente Racamalac o el "puente de los candados", que conecta ambas riberas del Mapocho en la avenida Santa María por el norte con la avenida Andrés Bello por el sur.

Tiene unos 65 metros de largo y se caractriza por su estructura arqueada. Está cubierto por miles de candados que las parejas dejan para sellar su amor, donde la tradición consiste en grabar los nombres en el candado, cerrarlo en la baranda y lanzar la llave al río.


Pasarela peatonal Condell, cubierta de candados que dejan parejas para sellar su amor. Crédito: El Mercurio.

Más hacia el oriente se encuentra el Puente del Arzobispo, que posee circulación vehicular y peatonal. Su origen se encuentra en un antiguo puente de madera construido a fines del siglo XIX, durante la gestión del alcalde Wenceslao Sánchez. El nombre se habría popularizado debido a que el arzobispo de Santiago, Mariano Casanova, utilizaba habitualmente el cruce.

Desde el sector de Providencia hacia el oriente aparece una sucesión de puentes que responden principalmente al crecimiento urbano del siglo XX y a la construcción de Costanera Norte. Así, fueron reemplazados varios puentes antiguos por estructuras nuevas.

Ubicado en el sector de Providencia, a la altura de la calle Huelén, se encuentra el puente homónimo que actualmente cuenta con dos pistas vehiculares de un solo sentido. Además de su función vial, el sector del puente es uno de los accesos al proyecto Mapocho Pedaleable y Caminable, iniciativa que contempla accesos al lecho del río para peatones y ciclistas.

En tanto, el actual puente La Concepción fue construido durante las obras de Costanera Norte y comenzó a funcionar en abril de 2004. La estructura fue levantada para reemplazar temporalmente al vecino puente Pedro de Valdivia, que en ese momento debía ser demolido y reconstruido.

Tiene aproximadamente 60 metros de extensión y tres pistas y veredas, conectando Los Conquistadores y avenida Santa María con la calle La Concepción.

El Puente Pedro de Valdivia fue demolido y reconstruido en el mismo emplazamiento, debido a que algunos de sus elementos estructurales interferían con el trazado de la autopista Costanera Norte. Así, fue puesto en servicio durante 2004 con tres pistas habilitadas en un solo sentido.

Se suma el Puente Padre Letelier, que se encuentra frente al Parque de las Esculturas y conecta con la calle homónima al sur y con Nueva de Lyon al norte. Recibe su nombre del sacerdote jesuita Fernando Letelier Icaza, cuyo nombre también está presente en la calle que continúa hacia el sur.

Sigue el Puente Suecia, que está ubicado frente a la calle del mismo nombre, y al igual que el Pedro de Valdivia y Padre Letelier, constituye otro de los cruces construidos o renovados en el marco de las obras de Costanera Norte.

El puente Los Leones conecta las riberas del Mapocho a la altura de avenida del mismo nombre, en Providencia. Tiene aproximadamente 50 metros de longitud y tres pistas, con circulación vehicular en un sentido.

Otra infraestructura es el ex Puente El Cerro que durante la construcción de la autopista urbana fue reemplazado por las nuevas estructuras denominadas Nueva Tobalaba y Nueva Tajamar, que forman parte de la actual conexión vial del sector y permiten la conexión entre ambas riberas.

Los puentes de la Región Metropolitana
  • Tipo vehicular.

  • Tipo peatonal.