Más de
ocho mil personas se congregaron del domingo en el Estadio Bicentenario de La Florida, y no precisamente para presenciar un partido de fútbol o asistir a un evento musical, sino que para ser parte de una
masiva "cambiatón" de láminas del álbum del Mundial de Fútbol 2026.
En la jornada, que solo se realizó durante la mañana, participaron en su mayoría niños, pero también adultos que también han sido cautivados por una verdadera
"fiebre" por conseguir las 980 láminas que componen el álbum de Panini, entre las que hay algunas escasas y codiciadas, como las de Lionel Messi o Cristiano Ronaldo.
Pero, ¿qué hay detrás de este fenómeno que fascina a grandes y chicos? "Coleccionar el álbum del Mundial
combina varios elementos a nivel psicológico, como la anticipación, el desafío de completar una meta, la recompensa que esto genera y, sobre todo, el sentido de pertenencia", explica Susana Saravia, psicóloga infanto-juvenil de Clínica Universidad de Los Andes.
La especialista agrega que se trata de una
actividad transversal, ya que
activa necesidades psicológicas -como la gratificación inmediata, y el placer de coleccionar y completar algo-
que están presentes en niños, adultos, hombres y mujeres.
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También fomenta la pertenencia y la conexión social que se genera a través del intercambio de láminas y de las conversaciones que surgen en torno a esta actividad", explica.
En el caso de los niños -puntualiza la psicóloga-, el coleccionar el álbum del Mundial
"está especialmente asociado al juego, la curiosidad y la sensación de logro". En tanto,
desde el punto de vista de los adultos, "puede despertar la nostalgia, al evocar experiencias de la infancia o recuerdos familiares vinculados al fútbol".
Y aunque el coleccionar álbumes no es una actividad nueva, en la actualidad alcanza
mayor notoriedad debido a las redes sociales.
"Las redes sociales
amplifican este fenómeno y, al mismo tiempo,
ofrecen un espacio para mostrar avances y compartir logros. Facilitan un
efecto de contagio social: cuando vemos que muchas personas participan, aumenta la percepción de que se trata de una actividad valiosa, entretenida y que genera un sentido de pertenencia", plantea Susana Saravia.
Dos adultos intercambian láminas del álbum del Mundial 2026. Crédito: EFE.Pro, contras y consejos
Y aunque algunos puedan considerar que se trata de una actividad sin mucho sentido -y que implica gastar una considerable suma de dinero-, la psicóloga de Clínica Universidad de Los Andes afirma que coleccionar el álbum del mundial tiene su
aspecto positivo.
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Favorece la tolerancia a la espera y la perseverancia. También
promueve habilidades sociales mediante el intercambio de láminas y la negociación con otras personas. Asimismo, puede transformarse en una actividad familiar compartida que
fortalece los vínculos y la conexión social", afirma la especialista.
Además, en el caso de los más pequeños,
permite trabajar habilidades cognitivas como clasificar, organizar y planificar, así como
fomentar la sensación de logro al alcanzar metas progresivas, y
estimular el interés y la motivación.
"Cuando esta actividad está bien acompañada por los adultos, generalmente se convierte en una experiencia muy positiva".
Susana Saravia, psicóloga infanto-juvenil Clínica Universidad de Los Andes
Sin embargo, también puede tener su
lado negativo, en especial cuando el coleccionar el álbum del Mundial
deja de ser algo recreativo. "Algunos niños pueden experimentar una
alta frustración al no encontrar determinadas láminas. También puede surgir
presión social si el álbum se convierte en un símbolo de competencia o estatus", sostiene Susana Saravia.
Asimismo, se trata de una actividad que
puede promover el consumo impulsivo, "cuando la expectativa de completar el álbum lleva a niños o adultos a comprar sobres de manera excesiva".
En este sentido, la psicóloga sugiere
ayudar a los niños a "comprender que el objetivo principal es disfrutar de la experiencia y no necesariamente completar el álbum de forma perfecta o inmediata". De esta manera, recomienda establecer un presupuesto o límite de compra de sobres, y conversar sobre la frustración que puede generar el obtener láminas repetidas.
La especialista también aconseja favorecer el intercambio de láminas para que la experiencia no se centre solo en comprar más, así como evitar las comparaciones con personas que tengan más láminas.
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Cuando esta actividad está bien acompañada por los adultos, generalmente se convierte en una experiencia muy positiva, ya que combina juego, aprendizaje, socialización y desarrollo de habilidades en un contexto altamente motivador tanto para niños como para adultos", concluye Susana Saravia.