Croquetas, budín, ensaladas, tortilla. Son varias las preparaciones que pueden hacerse con un tarro de
jurel, un producto
muy popular en la cocina chilena tanto por su precio como por su valor nutricional, que incluso ha llevado a algunos a catalogarlo de
"superalimento". Sin embargo, durante las últimas semanas muchos consumidores de este pez -del que nuestro país es el principal exportador- se han encontrado con una sorpresa:
el jurel en lata prácticamente ha desaparecido de las góndolas de supermercados y almacenes.
Se trata de un
fenómeno del que en mayo pasado ya daban cuenta los Pescadores Industriales del Biobío. En ese mes, la presidenta del gremio, Macarena Cepeda Godoy, señaló a Emol que
las capturas del recurso eran muy por debajo de lo habitual, debido a que el jurel no era encontrado por los barcos en las zonas frecuentes de pesca.
"En simple,
no lo hemos podido hallar. Se han hecho ciento de horas de navegación y varias miles de millas náuticas a cargo de tripulaciones muy experimentadas y
no está", señaló en ese entonces Cepeda.
Pero, ¿
cuál es la razón de la escasez de jurel en las costas chilenas? Básicamente el fenómeno responde a que
el pez ha modificado su comportamiento debido a que las temperaturas de las aguas son superiores a las normales, por lo que los ejemplares migran en búsqueda de condiciones más frescas que les permitan obtener alimento y desarrollarse.
"Estas especies, que habitualmente llegan en grandes cantidades, no llegan porque las masas de agua que hay en este momento son un poco más cálidas,
no tienen el alimento ni la productividad de las aguas a las que ellos están acostumbrados. Por lo tanto, ellos
tienen que desplazarse y moverse buscando un ambiente más propicio para su desarrollo", explicó a T13 el biólogo marino Francisco Concha.
Frente a esta situación surge la pregunta:
¿Con qué producto se puede reemplazar el jurel?Antes de responder, Rinat Ratner, directora de Nutrición y Dietética de la Universidad del Desarrollo, destaca las
propiedades que tiene el jurel, el que se clasifica como un
"pescado azul" y, como tal, es
alto en grasa, en omega-3, y en ácidos eicosapentaenoico (EPA) y docosahexaenoico DHA.
"El
omega-3 es un ácido graso esencial que se ha asociado con un
potentísimo efecto cardioprotector. Por una parte, ayuda a reducir los niveles de triglicéridos y, por otra, ayuda también a controlar la presión arterial. Y también tiene una
función antiinflamatoria bien interesante", detalla la especialista.
Asimismo, Ratner afirma que, como todos los alimentos de origen animal,
el jurel tiene un "alto valor biológico, aportando aminoácidos esenciales para
síntesis muscular, reparación de tejidos y saciedad".
"Las recomendaciones internacionales hablan de dos veces por semana, y pudiese ser, idealmente, hasta tres veces".
Rinat Ratner sobre cantidad de jurel que es aconsejable consumir
Además, la nutricionista explica que
también tiene una buena cantidad de vitaminas D y B12, ambas fundamentales para distintas funciones vitales del organismo. "La B12 es vital para el sistema nervioso y formación de glóbulos rojos, por lo tanto,
su consumo también contribuye a prevenir la anemia", dice.
Por otra parte, la especialista señala que al ser un pez de tamaño pequeño o mediano, y con un ciclo de vida más corto que otros, el jurel
acumula menos metales pesados, "lo que lo hace muy interesante y seguro por su
bajo contenido de mercurio".
En relación a la
cantidad de jurel que es recomendable consumir, Rinat Ratner explica que en el caso de los pescados grasos como el jurel, "las recomendaciones internacionales hablan de
dos veces por semana, y pudiese ser,
idealmente, hasta tres veces". Eso sí, aclara que esto varía de acuerdo a la persona, de manera que
se puede "hablar de unos 150 gramos por porción en los adultos y unos 90 gramos en los niños".
Finalmente, frente a la poca o casi nula disponibilidad de jurel en lata en el mercado, para obtener beneficios nutricionales parecidos la nutricionista sugiere
reemplazarlo por sardinas -frescas o en conserva- y/o atún, ambos ricos en omega-3.
"Hay algunas fuentes de omega 3 provenientes de vegetales, como la linaza, pero son menos biodisponibles. Por lo tanto,
otros pescados grasos sería la mejor forma de reponer o reemplazar este aporte de omega-3", dice Rinat Ratner.
Otra alternativa de reemplazo, aunque con un costo más alto, sería el
salmón, que también es un pescado azul y comparte las propiedades nutricionales del jurel. Asimismo, la
caballa, que hace exactamente un año estuvo muy en boga luego de que el gremio de Pescadores Industriales del Biobío denunciaran que cuatro marcas vendían como jurel latas que en realidad contenían caballa.
No obstante, esta última se diferencia del jurel en que
si bien es rica en omega-3, presenta una mayor concentración de lípidos (grasas) totales, según reveló un análisis realizado por Valeria Urtubia, nutricionista y docente de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad de O'Higgins (UOH). Además, la caballa tiene un
sabor marino más intenso y una textura firme, si se compara con el jurel.