Durante años, el aporte de la gran minería al desarrollo de Chile se ha medido a través de cifras conocidas: producción, exportaciones, empleo, impuestos e inversión. Pero en medio de una creciente demanda mundial por cobre y de yacimientos cada vez más complejos, otra dimensión gana protagonismo: la capacidad de la industria para convertirse en una plataforma de desarrollo tecnológico.
Ese cambio ya se observa en las operaciones mineras. La incorporación de inteligencia artificial, automatización, robótica, analítica avanzada y modelos predictivos está modificando la forma en que se toman decisiones, se gestionan riesgos y se proyectan los procesos productivos.
Un ejemplo de esto es BHP, donde esta transformación ya comenzó a integrarse al diseño de sus proyectos, a sus operaciones en Chile y a su relación con el ecosistema de innovación.
"Hoy la innovación ya no es un complemento, es parte central del diseño de los proyectos. Integramos desde el inicio herramientas digitales, automatización y soluciones de monitoreo que permiten construir operaciones más seguras, predictivas y eficientes. La tecnología es parte estructural de cómo concebimos el negocio", señala Pedro Hidalgo, Head de Proyectos de Escondida | BHP.
Innovación abierta para resolver desafíos reales
Una de las iniciativas más novedosas de BHP a nivel global es BHP Invent, el equipo de innovación de la compañía orientado a acelerar el descubrimiento, desarrollo e integración de tecnologías que permitan generar valor en recursos actuales y futuros. Su trabajo se concentra en cinco ámbitos: conocimiento del cuerpo mineralizado, minería, procesamiento, lixiviación y relaves.
El modelo parte de una premisa: la innovación no surge necesariamente dentro de una sola empresa. Por eso, BHP Invent conecta problemas reales de las operaciones con capacidades externas, abriendo espacios de colaboración con startups, empresas tecnológicas, universidades, centros de investigación y otros actores de la industria.
La estrategia se articula sobre tres condiciones: que las soluciones sean escalables, capaces de operar a nivel industrial; sostenibles, con impacto de largo plazo en ámbitos como seguridad y reducción de huella de carbono; y transferibles, para que puedan implementarse bajo distintas condiciones operacionales.
En la práctica, esto implica pasar de pilotos aislados a soluciones capaces de integrarse en faenas de gran escala. Según BHP, el equipo busca identificar, acelerar y adoptar innovación tecnológica con potencial para maximizar, preservar o desbloquear valor para BHP, conectando a la compañía con un ecosistema externo de socios, tecnologías y capacidades alineadas con las necesidades del negocio.
Las ideas también vienen desde la operación
El enfoque de innovación abierta no se limita al ecosistema externo. BHP también busca capturar el conocimiento de quienes están más cerca de los desafíos operacionales: sus trabajadores y contratistas.
Uno de los mecanismos es Breakthrough Open House, una iniciativa interna que invita a presentar ideas vinculadas a robótica y automatización para mejorar la seguridad y productividad. En su primera convocatoria recibió cerca de mil propuestas provenientes de distintas operaciones de BHP en el mundo. Cuatro proyectos avanzaron a una etapa de prueba de concepto, con soluciones vinculadas a mantenimiento robótico, limpieza submarina y automatización de tareas de alto riesgo.
Escondida: datos, autonomía e inteligencia artificial
En Chile, Escondida aparece como uno de los principales ejemplos de esta transformación tecnológica. La operación, ubicada en la Región de Antofagasta, combina escala, madurez operacional y complejidad técnica, lo que la convierte en un entorno relevante para probar, integrar y escalar nuevas soluciones.
Los proyectos mineros ya no se limitan a la infraestructura física, sino que incorporan desde su diseño la digitalización, automatización y la inteligencia artificial. En Escondida, esto se traduce en una operación cada vez más conectada entre mina, planta, mantenimiento y logística, con información en tiempo real para una toma de decisiones más integrada y predictiva.
Uno de los hitos más relevantes ha sido alcanzar un 100% de autonomía en el rajo Escondida Norte, con 33 camiones autónomos y 11 perforadoras. Este proceso también ha estado acompañado de reconversión laboral de operadores de equipos tripulados hacia roles en salas de control autónomas.
Además, durante los últimos dos años, Escondida ha combinado el uso de inteligencia artificial y machine learning dentro de su operación para mejorar el desempeño de sus plantas concentradoras, lo que resultó en un 13% de aumento en la producción de las plantas, lo que resulta significativo considerando el tamaño de la operación.
Escondida cuenta además con más de 1.500 millones de registros de datos al día, 8.500 radios, más de 900 cámaras, 1.400 kilómetros de fibra óptica y más de 55.000 señales de terreno en tiempo real. Esa base de datos permite avanzar desde una gestión reactiva hacia una más predictiva, en la que los equipos pueden detectar señales tempranas, anticipar fallas y tomar decisiones antes de que se produzcan detenciones no planificadas.
En el proceso productivo, la inteligencia artificial permite analizar múltiples variables en tiempo real para optimizar el desempeño y mejorar la recuperación de cobre.
"En Escondida vemos la tecnología como un aliado de las personas, no como un reemplazo. La autonomía, la inteligencia artificial y la analítica avanzada sólo generan valor cuando se integran con el conocimiento de quienes operan, mantienen y mejoran los procesos todos los días", agrega Pedro Hidalgo, Head de Proyectos de Escondida | BHP.
Spence: una hoja de ruta tecnológica y cultural
La transformación tecnológica también se vive en Pampa Norte, particularmente en Spence. Allí, la innovación se ha desarrollado como parte de una hoja de ruta tecnológica y cultural que comenzó con la operación remota, incorporó autonomía en camiones y perforadoras, y hoy tiene a los datos y la inteligencia artificial como parte central de su agenda.
"En Pampa Norte, la tecnología y la innovación son pilares estratégicos para construir una operación más segura, productiva y preparada para el futuro. A través de capacidades digitales, conectividad, automatización e inteligencia artificial, estamos fortaleciendo los controles críticos de seguridad, optimizando los procesos productivos y potenciando el talento de las personas", señala Felipe de la Rosa, Head de Technology de Pampa Norte.
Entre las iniciativas desarrolladas en Spence está la digitalización de herramientas de seguridad, que permite eliminar el uso de papel, estandarizar información de evaluaciones en terreno y habilitar procesos de mejora continua en seguridad.
También destacan iniciativas de transformación digital que utilizan inteligencia artificial generativa para simplificar el acceso a información crítica de seguridad, permitiendo que los equipos obtengan respuestas confiables en segundos.
Otra línea de trabajo relevante es el uso de plataformas de inteligencia artificial aplicada a la concentradora de la operación. Su objetivo es optimizar molienda y flotación mediante datos operacionales y mineralógicos, generando recomendaciones automáticas para los operadores.
En el ámbito de sostenibilidad, Spence ha logrado ahorrar más de 11 GWh de energía y 1,1 millones de metros cúbicos de agua mediante soluciones digitales y automatización de procesos, según los datos de la operación.
En Spence afirman que el objetivo es avanzar hacia una minería más inteligente, conectada y sostenible, donde la seguridad siempre esté primero.
Un ecosistema que va más allá de las faenas
La transformación tecnológica de la minería también está impulsando un ecosistema que reúne a proveedores especializados, startups, universidades, centros de investigación, empresas tecnológicas y trabajadores con nuevas capacidades.
En Chile, BHP ha impulsado colaboraciones con instituciones y compañías para abordar desafíos comunes de la industria, incluyendo iniciativas de investigación y desarrollo con la Universidad de Concepción y trabajos colaborativos con otras compañías mineras.
En Antofagasta, iniciativas como Aster, aceleradora impulsada junto a Escondida | BHP, han contribuido a conectar emprendimientos tecnológicos con desafíos de la minería, apoyando a más de 50 startups enfocadas en resolver problemáticas del sector.
Pero el desafío no es solo incorporar más tecnología. También implica formar talento, reconvertir capacidades y preparar a trabajadores, estudiantes y proveedores. Solo en Escondida ya se han formado a más de 13 mil personas en la región de Antofagasta.
La minería del futuro, en ese sentido, ya no se define solo por cuánto cobre produce, sino por cómo lo produce. Y para BHP, esa respuesta combina inversión, tecnología, colaboración y personas.