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G7 llama a estabilidad de las tasas de cambio

El Grupo de los Siete países más industrializados también llamó a Argentina a "tener un diálogo constructivo con sus acreedores de manera de obtener una tasa de participación elevada en la reestructuración de su deuda".

07 de Febrero de 2004 | 22:45 | AFP
BOCA RATON, Estados Unidos.- El Grupo de los Siete países más industrializados (G7) llamó este sábado a una mayor estabilidad en los mercados cambiarios, en una declaración destinada a detener la caída del dólar, al tiempo que instó a Argentina a "tener un diálogo constructivo con sus acreedores".

"La excesiva volatilidad y los movimientos desordenados en las tasas de cambio son indeseables para el crecimiento económico", indicaron los ministros de Finanzas y presidentes de los bancos centrales del G7 en un comunicado al final de su reunión de dos días en Boca Ratón (Florida, sudeste).

El comunicado parece un esfuerzo para detener la caída del dólar, disparada por un comunicado del G7 hace cinco meses en Dubai, que llamó a una mayor flexibilidad de las tasas de cambio.

Aunque el nuevo comunicado mantuvo la utilización del término "flexibilidad", añadió un comentario que parece más dirigido a los países asiáticos que intervienen habitualmente en el mercado para mantener sus monedas artificialmente bajas, o tienen un tipo de cambio fijo, como China.

"En este contexto, enfatizamos que es deseable una mayor flexibilidad de las tasas de cambio en los grandes países o zonas económicas donde no existe esa flexibilidad", indicó el comunicado de Boca Ratón.

En cuanto a la economía global, el G7 indicó que las perspectivas mejoraron considerablemente desde la reunión de Dubai.

"La recuperación económica global se ha fortalecido considerablemente desde nuestra reunión en Dubai y los riesgos disminuyeron", indicó el comunicado, estimando que "las proyecciones de crecimiento en 2004 han sido revisadas al alza a su nivel más alto en tres años".

"Las políticas presupuestarias y monetarias contribuyeron a estas evoluciones positivas", añadió el texto.

El secretario de Tesoro estadounidense, John Snow, dijo que "la necesidad de un mayor crecimiento global estuvo al tope de nuestra agenda (...). Dependemos unos de otros. A Estados Unidos, al G7 y al mundo le interesa un crecimiento global fuerte".

Pero el aspecto más espinoso de las conversaciones se centró en el tema cambiario, con Estados Unidos bajo presión en la Unión Europea y Japón para que tome medidas para fortalecer el dólar.

Los líderes financieros y empresariales de la eurozona temen que el debilitamiento continuo del dólar frente al euro encarece sus exportaciones, las vuelve menos competitivas y por ende inhibe la recuperación económica.

Sin embargo, Snow reiteró que Washington prefiere un dólar fuerte y dijo a la prensa que "este comunicado es enteramente consistente con la política del dólar fuerte que me han escuchado repetir muchas veces".

Por su parte, el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, afirmó que ningún participante en la reunión reclamó un cambio de la política monetaria del viejo continente, para debilitar su moneda de cara al dólar.

"No hubo un llamado al cambio de nuestra política monetaria", dijo. "Hubo un consenso para considerar que las políticas monetarias eran buenas y apropiadas", insistió.

Por otra parte, el G7 llamó a Argentina a "tener un diálogo constructivo con sus acreedores de manera de obtener una tasa de participación elevada en la reestructuración de su deuda".

"Llamamos a Argentina a poner en marcha políticas conformes a su programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI)", subrayaron los ministros en su comunicado.

El gobierno argentino ha propuesto a sus acreedores privados pagar sólo el 25% del valor de su deuda de 81.000 millones de dólares, en mora desde diciembre de 2001.

El llamado del G7 suena casi como una advertencia de los países más industrializados, poco antes de la segunda revisión del acuerdo a tres años de Argentina con el FMI, alcanzado en septiembre pasado y que reprogramó su deuda a tres acuerdos con los organismos multilaterales de crédito, por 21.000 millones de dólares.

El gobierno argentino respondió de inmediato. Ya "estamos llevando adelante un diálogo constructivo con los acreedores y estamos haciendo todos los esfuerzos para que la negociación prospere, pero debe quedar en claro que ofertamos lo que podemos pagar", dijo el jefe de gabinete argentino, Alberto Fernández, a la agencia local Noticias Argentinas.

El lunes, el ministro de Economía argentino, Roberto Lavagna, se reunirá con Horst Koehler en Miami "para dar marco político" y "asegurar el mejor desarrollo a la segunda revisión" del acuerdo.

Pero en general, el G7 se manifestó satisfecho sobre los países emergentes. "Saludamos la mejora de las condiciones de financiamiento y el aumento del crecimiento económico en muchos de los países emergentes", indicaron los ministros.

El G7 -integrado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón- lanzó además un "plan de acción para Afganistán" que prevé apoyar al gobierno afgano en la creación de una economía de mercado dinámica.

Además, se convocó a una nueva conferencia internacional de donantes para ese país, para el 30 y 31 de marzo en Alemania, informó el ministro afgano de Finanzas, Ashraf Ghani Ahmadazi, quien participó de la reunión como invitado.