PEKIN.— Impulsada por el auge explosivo de la construcción, la economía china creció en un alucinante 11,3% en el segundo trimestre comparado con el año anterior, lo cual alimentó conjeturas de que Pekín elevaría las tasas de interés para enfriar la expansión.
Las autoridades advirtieron que semejante crecimiento podría impulsar la inflación, la que permaneció en un moderado 1,3% durante el primer semestre, según la Oficina Nacional de Estadísticas.
Pekín también teme que la construcción desenfrenada de viviendas, fábricas y centros comerciales dé lugar a una saturación de la oferta y provoque una crisis financiera si los empresarios constructores empiezan a incumplir los pagos de préstamos.
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