Ortodoxos y ultranacionalistas contra visita del Papa a Ucrania

Agrupados en torno a las proclamas del Partido Liberal Democrático de Rusia, del ultranacionalista Vladímir Yirinovski, y de la Unión de Ciudadanos Ortodoxos, los participantes en la marcha lanzaron gritos contra el Papa y a favor de la unidad de la Iglesia rusa.

12 de Mayo de 2001 | 08:52 | Reuters
MOSCU.- Más de 1.500 personas se manifestaron hoy en el centro de Moscú en contra de la próxima visita a Ucrania del papa Juan Pablo II, a quien calificaron de "huésped sin invitación".

Agrupados en torno a las proclamas del Partido Liberal Democrático de Rusia, del ultranacionalista Vladímir Yirinovski, y de la Unión de Ciudadanos Ortodoxos, los participantes en la marcha lanzaron gritos contra el Papa y a favor de la unidad de la Iglesia rusa.

La manifestación, precedida por una orquesta y muchachas tocando el tambor, partió de la calle Tverskaya y concluyó junto al Kremlin, con varios diputados marchando en sus filas, entre ellos Yirinovski, también vicepresidente de la Duma o cámara baja del Parlamento ruso.

A la protesta estaba convocado "todo el que valore altamente la unidad de la Iglesia Ortodoxa rusa y a la Madre Patria y (esté) contra la visita del Papa a la Antigua Rusia Kieveña" en junio próximo.

"El pontífice romano llega como un huésped sin invitación y todos los obispos de la Iglesia ucraniana encabezados por el metropólita de Kíev, Vladímir, pidieron al Papa que no viaje. Sin embargo, su opinión fue ignorada cínicamente", indicó el comunicado.

La visita de Karol Wojtyla a Ucrania ha levantado las protestas de la iglesia ortodoxa ucraniana y también en Rusia, donde el Patriarcado considera aún esa república eslava como feudo religioso bajo su tutela.

A pesar del perdón que Juan Pablo II pidió a los cristianos ortodoxos durante su reciente viaje a Grecia, la Iglesia Ortodoxa rusa mantiene su rechazo al diálogo con el Vaticano.

El Patriarca ruso, Alejo II, señaló hace unos días que Juan Pablo II "no cuenta con la invitación" de las autoridades eclesiásticas de Moscú y que "dudosamente será posible la visita en un futuro próximo".

Alejo II sugirió que el perdón del Papa era simplemente palabrería y continuó sus acusaciones contra el catolicismo de "continua expansión" en los países ex soviéticos.

Tras la independencia en 1991, Ucrania ha visto como el catolicismo ganaba peso en la sociedad a costa de los ortodoxos, desplazados por una fe que éstos asocian a Polonia y al nacionalismo antirruso.

La polémica estalló con la consagración al catolicismo de varios templos ortodoxos, que a su vez, en tiempos soviéticos, habían sido arrebatados a la fe de Roma y entregados a la Iglesia Ortodoxa por el Kremlin.

Con un renovado poder obtenido en los últimos años y su adhesión al Kremlin, la Iglesia Ortodoxa Rusa es acusada por los medios más liberales rusos de aglutinar los sentimientos nacionalistas más exaltados e incluso étnicos.

Hace dos años, Alejo II (sospechoso él mismo de haber trabajado en otros tiempos para el KGB) llamó en una homilía a los ortodoxos rusos a defender a "los hermanos en la fe serbios", que entonces eran bombardeados por la aviación de la OTAN.
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