El legendario cineasta italiano Ettore Scola anuncia su retiro

El realizador italiano de 77 años dijo que prefiere "gozar la vejez", luego de haber participado en algunos documentales de compromiso político.

13 de Enero de 2009 | 14:50 | ANSA

Luego de más de 50 años ligado al cine italiano, Ettore Scola dejará las cámaras.

AP
ROMA.- Ettore Scola, el último de los grandes directores de la comedia a la italiana, anunció su retiro del cine, justo cuando se realiza una retrospectiva de una veintena de películas suyas que se celebra en Bari, sur del país.

Scola, con 77 años cumplidos el pasado 17 de mayo, debutó en cine oficialmente como guionista en 1952, pero desde fines de la Segunda Guerra Mundial colaboraba -sin firmar- en diálogos para el cine y el teatro de revistas.

Su primer filme como director, "Hablemos de mujeres" ("Se permettete parliamo di donne") es de 1963, pero antes Scola se había distinguido como guionista, en pareja fija con Ruggero Maccari, en algunos de los mejores títulos de la entonces menospreciada comedia a la italiana como "Il sorpasso", "Una vida difícil" ("Una vita difficile"), "Los monstruos" ("I mostri") y "Yo la conocía bien" ("Io la conoscevo bene"), con directores de la talla de Dino Risi y Antonio Pietrangeli.

Desde hacía cinco años, con "Gente di Roma", había dejado de dirigir películas para el cine, limitándose a colaborar en documentales colectivos de claro compromiso político, como los realizados sobre la conferencia cumbre del G8 en Génova y sobre Palestina.

En declaraciones al diario La Repubblica Scola explicó las razones de su anunciado retiro: "Después de haber participado en esos documentales me di cuenta que en la situación actual hacer una película común con un principio, un desarrollo y un final no tiene sentido. Prefiero gozarme la vejez".

Scola recomendó a todos que lleguen a viejo. "Es un momento bellísimo" dijo, y para confirmar su desapego sostuvo que el cine "no creo que sirva para mucho en Palestina".

El director dijo detestar las retrospectivas de su obra, "porque me doy cuenta de los errores que cometí, los detalles superfluos, las repeticiones."

Con los años, Scola había perdido un poco su contacto con el público, pero esa no es la razón de su alejamiento repentino del cine. "Yo creo que hoy es más difícil hacer buenas películas que en mi época, porque los jóvenes no tienen el transfondo cultural o la motivación política que teníamos nosotros", dijo.

"No lamento el derrumbe de las ideologías - afirmó - pero lo peor es que no hay nada que las haya suplantado. Por eso cuando veo películas como 'Gomorra' o 'Il divo' me parece justo hablar de un milagro".

Ministro "sombra" de la cultura del Partido Democrático, comunista sin arrepentimientos pero también sin nostalgia ni integralismo, Scola no ama tanto los filmes que lo han hecho famoso en todo el mundo, como "Un dia muy particular" ("Una giornata particolare"), "porque en esa época era fácil criticar al fascismo porque nadie se declaraba como tal".

"Era más difícil tocar temas como la alienación meridional en las fábricas del norte de italia en 'Trevico-Torino' o como en 'La terraza' (La terraza) donde se hablaba de la corrupción que fomentaban una cierta política y la televisión", agregó el director.

Scola aseguró que se ríe de quien dice que un filme como "Gomorra" dé una mala impresión de Italia en el extranjero. "Basta ver lo que pasa la televisión para avergonzarse de veras", dijo.

El cineasta reconoció que la izquierda tiene parte de culpa en este desastre cultural: "no hicimos oposición ni presentamos nuevos modelos", admitió.

Scola admitió que el trabajo de director "es totalizante, te aparta de la realidad durante el tiempo que dura el rodaje y yo en cambio quiero estar sumergido todo el tiempo en la realidad".
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