Faltan adjetivos para describir lo que fue la clasificación de Argentina a cuartos de final al Mundial. Memorable queda corto. Los trasandinos perdían 2-0 con Egipto hasta el minuto 79, pero lo dieron vuelta con una espectacular reacción y avanzan en Estados Unidos.
Lo de los trasandinos fue sencillamente espectacular. Siguen soñado con ser bicampeones del mundo y esperan rival entre Colombia y Suiza.
En un momento parecía que todo estaba cuesta arriba para Argentina. Y es que a los 15' ya perdía tras un gol de
Yasser Ibrahim y apenas unos minutos después,
Lionel Messi falló un penal. Se lo atajó el golero Mostafa Shobeir.
La "Albiceleste" machacó y machacó, se generó ocasiones, pero no podía empatar el duelo. Shobeir era figura.
Para el segundo tiempo, Egipto apostó a la contra y la jugada le resultó. Se defendió bien y luego de un polémico gol anulado a los 58', luego sí llegó su premio: A los 66' Mostafa Zico puso el 2-0 luego de otro tremendo contragolpe.
Argentina estaba en el suelo. No parecía haber reacción. Pero todo cambió a los 79'.
El central
Cristian Romero decidió quedarse en el área y no volver a su campo y cabeceó un gran centro de
Messi para marcar el descuento.
Los trasandinos se envalentonaron con el gol y demostraron por qué son los vigentes campeones. Cinco minutos después, Messi con un furioso zurdazo dentro del área batió la resistencia de Shobeir.
Todo era emoción y el partido se jugaba con un nerviosismo y tremenda tensión.
Pero faltaba la guinda de la torta, cuando parecía que se iban al alargue... A los 90+3', Lautaro Martínez sacó un centro desde la derecha y Enzo Fernández, como si fuera un experimentado centrodelantero, cabeceó con un gran gesto técnico dentro del área y dejó parado a Shobeir.
Sobre el final, parte del cuerpo técnico de Egipto se descontroló. Hubo amonestados y expulsados. ¿La razón? Una supuesta falta en la previa del tercer gol argentino.
Pero el juez nada dijo. Terminó el partido a los 90+10', entre tensión máxima. Argentina avanza, sigue viva.