Egipto estuvo muy cerca de la hazaña. Le ganaba 2-0 a Argentina por los octavos de final del Mundial, pero los trasandinos en 15 minutos dieron vuelta el partido y clasificaron a cuartos.
Hay dos jugadas que el seleccionado egipcio reclamó con fuerza al árbitro francés François Letexier. Una fue un gol anulado a Mostafa Zico por una discutida falta sobre Lisandro Martínez que se cobró tras chequear en el VAR. Los africanos también pidieron una infracción previa al tercer gol de la "Albiceleste" que no se sancionó.
A Zico, que luego del tanto que le anularon pudo convertir un gol, se le vio muy afectado en la entrevista post partido.
"Es una injusticia, una injusticia clara y evidente. Está desperdiciando (el árbitro) el esfuerzo de un país entero. Desde el principio del partido ha estado en nuestra contra. No puede ser que nos vayamos así cuando íbamos ganando 2-0 contra Argentina", lanzó.
Luego, se dirigió a los aficionados e hizo una fuerte acusación: "Les pido disculpas. Teníamos muchas ganas de hacerlos felices. No pudimos lograrlo, pero de verdad, por Dios, no estaba en nuestras manos. Estaba en manos del árbitro. El torneo está claramente amañado desde el principio".
"Nosotros salimos a jugar desde el primer minuto sin temerle a nada. No teníamos miedo de nadie; entramos a la cancha con la única mentalidad de ganar, y eso se notó durante todo el partido. Pero en el segundo tiempo pasaron cosas muy raras. Hubo muchísimas faltas pitadas en nuestra contra, nos anularon un gol que ni siquiera sé por qué lo anularon. Pasaron muchas cosas extrañas", agregó.
El entrenador Hossam Hassan en la cancha no ocultó su molestia. Ya finalizado el encuentro, disparó contra el juez Letexier.
"El resultado se vio influido por factores internos en el terreno de juego y durante el partido y por factores externos previos al encuentro", afirmó.
"Parecía haber habido presión por parte de Argentina sobre el árbitro, lo que condujo a este desenlace; nosotros habíamos expresado nuestras objeciones a dicho árbitro", agregó.
Sobre la supuesta falta antes del tercer gol de Argentina, Hassan manifestó: "Ni siquiera hubo revisión del VAR; todos vimos cómo le tiraban de la camiseta, pero no se revisó la jugada para anular el gol. Así es la vida, injusta. Nos merecíamos esta victoria, (...) creo que el impacto de este resultado va mucho más allá de la derrota en sí, porque no hemos visto ni respeto ni juego limpio".
El técnico, además, contó que cuando terminó el encuentro se acercó a Letexier y le dijo que fue injusto.
"Pensaba que tal vez él ocultaba algo, que quizás tenía algo que esconder. Quien tiene algo que ocultar a veces no logra esconderlo del todo, y eso fue exactamente lo que sentí durante aquella conversación", comentó el egipcio.
Por último, Hassan hizo una promesa a modo de protesta.
"No voy a seguir los partidos de esta Copa Mundial de la FIFA. Es mi lucha interna, mi objeción personal, mi propia manera de alzar la voz y de mantenerme firme. No voy a ver ni un solo partido más de este torneo", aseveró.