Colombia sufrió una dolorosa eliminación en octavos de final del Mundial. Tras empatar a cero con Suiza, fue a penales y perdió en la tanda 4-3.
Hubo dos futbolistas cafetaleros que erraron sus disparos. Uno fue Dávinson Sánchez y el otro Juan Camilo Hernández.
Sánchez remató fuerte y al medio. La pelota dio en el travesaño y luego picó sobre la línea, sin entrar.
El central, que tuvo una gran Copa del Mundo, quedó destrozado. Cuando Suiza metió el lanzamiento decisivo, el jugador del Galatasaray se derrumbó sobre el césped y se tapó la cara con las manos.
Varios compañeros e integrantes del staff lo fueron a levantar. Sin embargo, Sánchez no podía parar de llorar.
Sánchez, acuclillado en la mitad de la cancha, seguía con el rostro tapado. El técnico Néstor Lorenzo llegó para darle unas palabras de ánimo.
El dolor del futbolista colombiano