El ex jugador Andrea Pirlo confirmó este lunes que no será el seleccionador italiano en un mensaje en Instagram, en el que actualiza el anterior en el que explicaba su trabajo como embajador de una sociedad rusa de apuestas por la que ha sido duramente criticado y que le alejó del cargo.
"Por respeto a las instituciones, a la Federación y a todas las personas implicadas, hasta ahora he optado por guardar silencio, pero tras enterarme ayer por la noche de que ya no soy candidato al puesto de seleccionador de la selección italiana, considero que es mi deber aclarar algunos aspectos", escribió este lunes por la mañana, actualizando la historia que había colgado durante la noche el actual entrenador del United FC Dubai.
Y añadió: "
En los últimos días he seguido con gran amargura el debate que se ha generado en torno a mi nombre y a la posibilidad de ocupar el cargo de seleccionador de la selección italiana".
En el mensaje había explicado durante la madrugada su papel como embajador de una sociedad rusa de apuestas por la que ha sido duramente criticado, "no tiene relevancia política" y que "el amor por Italia no depende de un cargo".
Tras varios días de debate y críticas a su posible designación, Pirlo rompió el silencio durante la madrugada con un post en Instagram en el que defendió: "A lo largo de mi carrera, primero como futbolista y ahora como entrenador, siempre he llevado a cabo mis actividades cumpliendo estrictamente con las leyes de los países en los que he trabajado y los contratos que he firmado".
El actual técnico del United FC Dubai aclaró, además, que "la colaboración profesional que recientemente ha generado controversia" surgió en el marco de su carrera en los Emiratos Árabes Unidos y "es exclusivamente de índole comercial y deportiva".
"Atribuirle un significado político a esta colaboración implica atribuirme creencias que nunca he expresado y que no son mías", agregó.
También agradeció el apoyo de los directores técnicos Paolo Maldini y Leonardo y revindicó: "
El amor por Italia no depende de un cargo. Forma parte de mi historia, de mi identidad, y seguirá acompañándome siempre".
Pirlo es embajador global de Fonbet, la principal casa de apuestas de Rusia. Según los medios italianos, el motivo es que uno de los principales accionistas de la compañía es Sergey Lomakin, un oligarca ruso, presidente y propietario del United FC, el equipo de segunda división de los Emiratos Árabes Unidos y al que el excentrocampista entrenó la temporada pasada, logrando el ascenso.
La vicepresidenta del Parlamento Europeo, Pina Picierno, había declarado que Pirlo había "normalizado" el régimen de Putin y que su nombramiento era "un grave error".
Por su parte, el responsable deportes del progresista Partido Demócrata, Mauro Berrutto, expresó hace unos días su esperanza de que, de ser nombrado seleccionador nacional, renuncie a ser la imagen de Fonbet para "poner fin a este escándalo".
Mientras que Carlo Calenda, líder del centrista Acción, subrayó el fin de semana que "cualquiera que promueva o haya promovido a Rusia después de 2022, año de la invasión de Ucrania, no debería ocupar un cargo público".
A finales de mayo, Pirlo viajó a Moscú con el ex futbolista Marco Materazzi para asistir a la final de la Copa de Rusia y participar en una jornada de celebraciones y partidos amistosos organizados por Fonbet, recuerdan los medios italianos. Ambos posaron para fotografías oficiales, se tomaron selfies y firmaron autógrafos, justo cuando Rusia estaba llevando a cabo uno de los peores bombardeos sobre Kiev desde el inicio de la guerra.
Y ahora, los nombres de Antonio Conte y Roberto Mancini vuelven a sonar con fuerza ante el Consejo Federal en el que el nuevo presidente de la Federación de Fútbol, Giovanni Malagó, deberá presentar un candidato.
El descargo de Pirlo