La gran polémica del reciente fin de semana en el fútbol chileno fueron los graves incidentes en el partido entre Coquimbo Unido y Huachipato. El cotejo fue suspendido en el complemento, con triunfo parcial de los acereros por 1-0, luego de que una bomba de estruendo impactara al arquero del conjunto siderúrgico, Christian Bravo.
Este lunes la ANFP publicó el informe arbitral, donde el juez Nicolás Gamboa detalló las razones que lo llevaron a suspender definitivamente el partido en el estadio Francisco Sánchez Rumoroso.
En el documento, el réferi sostuvo que "
el encuentro fue detenido a los 68:15 minutos de juego, debido al lanzamiento de bombas de estruendo desde la Galería Norte, sector en el cual se encontraba ubicada la barra del club Coquimbo Unido. Como consecuencia de estos hechos, al menos cuatro artefactos pirotécnicos impactaron y/o cayeron directamente sobre el arquero del club Huachipato,
Sr. Christián Bravo, quien resultó afectado por la situación".
Además, añadió que "ente lo ocurrido, el cuerpo arbitral procedió de manera inmediata a detener el encuentro, solicitando el ingreso y la intervención de los cuerpos médicos de ambos equipos, con el objeto de prestar atención y evaluar el estado del jugador afectado".
"Una vez realizada la evaluación médica correspondiente, el cuerpo arbitral consultó directamente al médico del club Huachipato respecto de la condición del jugador y de su eventual posibilidad de continuar participando en el encuentro. El profesional médico manifestó expresamente que el jugador no se encontraba en condiciones de continuar", agregó.
Sobre la decisión de suspender el encuentro, el juez sostuvo que "considerando la gravedad de los hechos acontecidos, la afectación directa a un integrante de uno de los equipos y la información proporcionada por el cuerpo médico, el cuerpo arbitral agotó las instancias y medidas disponibles tendientes a evaluar la posibilidad de reanudar el encuentro, sin que existieran las condiciones necesarias para garantizar la integridad física y la seguridad de los participantes".
"En virtud de lo anterior, y considerando que no se encontraban dadas las garantías de seguridad indispensables para la continuidad normal del encuentro, el cuerpo arbitral determinó suspender definitivamente el partido. La decisión fue adoptada teniendo como consideración principal la seguridad e integridad física de jugadores, cuerpo técnico, árbitros y demás participantes del encuentro, ante la imposibilidad de garantizar condiciones adecuadas de seguridad para su normal desarrollo", sentenció Gamboa.
Ahora, el Tribunal de Disciplina de la ANFP tendrá que determinar las eventuales sanciones para el cuadro "pirata", que según reglamento podría ser "desde una multa de 10 a 500 Unidades de Fomento y la prohibición de ingreso de las personas, de una a cinco fechas, en partidos como local y/o visita, según lo determine el Tribunal".