Irán atacó este martes instalaciones estadounidenses de radares y de defensa antiaérea en el Golfo, tras advertir a Washington de ataques "aún más poderosos" en un conflicto que amenaza con propagarse con el involucramiento de los rebeldes hutíes de Yemen.
El ejército estadounidense había anunciado el lunes que completó su décima noche consecutiva de ataques contra la república islámica, en la que bombardeó centros de mando, capacidades marítimas y bases de misiles y drones "para degradar la capacidad de Irán de seguir atacando buques comerciales que transitan por el estrecho de Ormuz".
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, anunciaron el martes que detuvieron dos petroleros en esa vía clave para el tránsito mundial de hidrocarburos, luego de que la víspera otros dos buques sufrieran la misma suerte y cuatro el día anterior.
Horas antes, un barco cisterna fue alcanzado por un "proyectil no identificado" frente a las costas de Omán, según la agencia británica de seguridad marítima UKMTO.
Además, el tráfico marítimo en la región está en riesgo de verse aún más paralizado luego de que los hutíes de Yemen, aliados cercanos de Teherán, anunciaran un bloqueo en el mar Rojo a Arabia Saudita, el primer exportador mundial de crudo.
Esa acción podría provocar una "escalada regional aún mayor", alertó el portavoz del secretario general de la ONU.
Condenado enérgicamente por Riad, la decisión de los hutíes de taponar el estrecho de Bab el Mandab hace temer "un choque mucho más grave" debido a su importancia como ruta alternativa a Ormuz, advirtió también Andreas Krieg, experto en seguridad del King's College de Londres.
Ataques más poderosos
A poco más de un mes de la firma del protocolo de acuerdo que debía conducir a la paz, el presidente Donald Trump afirmó que Irán pagará "muchas veces más" el precio de cada soldado estadounidense muerto en el conflicto.
Tres militares estadounidenses fallecieron recientemente en Jordania e Irak, los primeros desde el recrudecimiento de la violencia. Esas bajas elevaron a 17 el total de militares de Washington fallecidos desde el inicio de la guerra en febrero.
El alcance de los bombardeos estadounidenses se ha extendido al centro y el este de Irán, mucho más allá de las regiones del sur donde se concentraron inicialmente los ataques tras la reanudación de las hostilidades el 7 de julio.
El lunes se reportaron ataques en Bushehr, donde se encuentra la única central nuclear iraní en funcionamiento.
En respuesta, Teherán anunció el martes a primera hora que volvió a disparar contra objetivos militares estadounidenses en Kuwait y Baréin, aliados de Washington. Antes atacó también a Jordania.
Los Guardianes iraníes afirmaron que "el enemigo deberá prepararse para olas de drones y ataques de misiles aún más decisivos y poderosos", indicaron en un comunicado divulgado por la agencia oficial IRNA.
Según el último balance oficial iraní, publicado el viernes, se han registrado al menos 50 muertos y más de 500 heridos desde que se reactivaron los combates.
Esta reanudación de las hostilidades entre ambos países hizo añicos el protocolo de acuerdo que firmaron el 17 de junio para negociar el fin del conflicto, iniciado el 28 de febrero con los ataques israeloestadounidenses a Irán.
No obstante, continúan los esfuerzos diplomáticos entre Teherán y Washington a través de los países mediadores, indicó el lunes el portavoz de la diplomacia iraní, Esmail Baqai.
El ministro del Interior iraní, Eskandar Momeni, llegó el lunes para una visita de dos días a Pakistán, uno de los mediadores junto con Catar y Omán, anunció Islamabad.
"Proteger el transporte marítimo"
En el centro de las disputas sigue estando el estrecho de Ormuz, por el que transitaba antes de la guerra una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos y cuya reapertura preveía el protocolo de acuerdo.
Desde la reanudación de las hostilidades, Teherán volvió a bloquear su paso y Estados Unidos reimpuso, en represalia, su bloqueo a los puertos iraníes.
"No debemos permitir que esta ruta marítima vuelva a ser desviada de su uso original para amenazar la seguridad y los intereses nacionales de Irán", afirmó el lunes el portavoz de la diplomacia iraní.
El domingo por la noche, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, instó a la comunidad internacional a unirse a Estados Unidos para "proteger el transporte marítimo" en Ormuz.