Sanaron deudas, quedaron en superávit financiero, hay más carreras y nueva infraestructura. Ese es el positivo balance de la Universidad de Aysén tras dos años de trabajo, luego de que en enero de 2024 la Superintendencia de Educación Superior (SES) ordenara -con el objetivo de enfrentar la compleja situación financiera que atravesaba- una administración provisional de la casa de estudios.
Durante 2023 la institución fue objeto de una investigación por parte de la SES tras detectar diversos problemas de gestión, como retrasos en el pago de remuneraciones, sobredotación, infraestructura deficiente y elevadas pérdidas operacionales, entre otras falencias, que amenazaban el futuro de la universidad y despertaron las alertas de toda la comunidad regional.
Esta serie de situaciones llevaron al ente regulador a nombrar en enero de 2024 a Juan Pablo Prieto como administrador provisional para remendar la situación económica de la universidad.
Uno de los principales logros de esta etapa, según la superintendencia, fue la estabilización de las finanzas institucionales. Al inicio de la administración provisional, las deudas de la universidad alcanzaban los $3.000 millones, las que hoy se encuentran saldadas.
En su última Cuenta Pública, la universidad ubicada en Coyhaique destacó el giro desde un escenario de pérdidas operacionales hacia resultados financieros positivos, con márgenes superiores al 20% en 2024 y 2025.
A ello se suma un aumento de la matrícula, que pasó de 660 estudiantes en 2024 a 793 en 2025, con una proyección cercana a los 1.000 alumnos para 2026, junto con la expansión de su oferta académica de 8 a 13 carreras de pregrado.
Pasó de 660 estudiantes en 2024 a 793 en 2025, con una proyección cercana a los 1.000 alumnos para 2026, junto con la expansión de su oferta académica de 8 a 13 carreras de pregrado
Además, se diversifico la oferta académica, creando cinco nuevas carreras: Ingeniería Civil en Energías Renovables, Derecho, Administración Pública, Ingeniería Comercial y Terapia Ocupacional. Además, se creó el primer programa de magíster de la institución dedicado a la Gestión del Cambio Climático.
En materia de infraestructura, se concretó la adquisición del nuevo Campus Errázuriz, con una inversión de $3.700 millones, y se aseguró el apoyo del Gobierno Regional de Aysén para aportar cerca de $30 mil millones destinados para el levantamiento del Edificio Fundacional, cuyas obras se iniciarán este año. Asimismo, el proyecto de una construcción modular de 3.800 metros cuadrados en el Campus Río Coyhaique se encuentra en las últimas etapas previo al inicio de los trabajos, el cual contempla un presupuesto de $11.000 millones.
Otro logro relevante es la adjudicación del Fondo de Investigación Universitario Territorial (FIUT), etapa 2, en la cual la universidad obtuvo el mayor puntaje (5,04) entre las instituciones participantes a nivel nacional. Este hito considera un financiamiento de $5.200 millones, otorgado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, destinado al fortalecimiento de la investigación institucional en los próximos 10 años.
De acuerdo a la SES, esos recursos permitirán proyectar y modernizar el modelo de gestión de investigación, fortalecer los equipos técnicos y administrativos, mejorar la infraestructura y el equipamiento científico, y potenciar líneas de investigación pertinentes al territorio.
Víctor Cubillos Godoy, nuevo rector
El Superintendente de Educación Superior, José Miguel Salazar, destacó el impacto positivo del proceso de administración provisional. “Se permitió restablecer la viabilidad financiera y fortalecer la institucionalidad de la Universidad de Aysén, asegurando condiciones adecuadas para que continúe cumpliendo su rol público y regional. Hoy la universidad cuenta con bases sólidas para proyectar su desarrollo académico y su contribución al territorio”, aseguró.
Prieto, al finalizar su labor como administrador provisional, manifestó que “todas las dimensiones propias de la universidad se han visto fortalecidas y proyectadas dentro de este proceso. Incluso, el trabajo realizado nos ha permitido liderar los resultados financieros entre las universidades del Consejo de Rectoras y Rectores. Podemos decir que la Universidad de Aysén tiene un futuro muy auspicioso y que, sin duda, lo va a alcanzar en los años venideros”.
Con el cierre de esta etapa, la conducción de la Universidad de Aysén queda en manos de Víctor Cubillos Godoy, electo rector para el período 2026–2030, cuya ceremonia de investidura se realizó este jueves en el Centro Cultural de Coyhaique, marcando el inicio del décimo año académico y también de una nueva fase para la casa de estudios.