Esta jornada, personal especializado de Carabineros retomó las labores de búsqueda en el terreno donde vivía Julia Chuñil (73), quien fue vista por última vez el 8 de noviembre de 2024, en la comuna de Máfil, Región de Los Ríos.
Cerca de 80 investigadores se encuentran en el sitio del suceso tratando de dar con elementos de interés criminalístico en torno al caso.
Ayer, los funcionarios comenzaron a utilizar un
georradar, el cual permite mapear el subsuelo sin excavar, detectando objetos y estructuras enterradas y analizando la composición del suelo a diferentes profundidades.
La diligencia comenzó luego de que uno de los cuatro imputados entregara un "dato" en torno a la posible ubicación del cuerpo.
Este viernes continuará la formalización de los tres hijos imputados en la causa.
El crimen
Durante la audiencia de formalización, el Ministerio Público ayer entregó antecedentes en torno a la dinámica del crimen.
En voz de la Fiscal Regional Tatiana Esquivel, el hecho ocurrió el 8 de noviembre, cuando Javier Troncoso Chuñil arribó a la vivienda en estado de ebriedad y ofuscado.
Luego, el imputado se dirigió hasta la vivienda de un hombre de 90 años, quien también residía en el terreno, con el objetivo de robarle una pensión de aproximadamente $212 mil.
Javier Troncoso Chuñil, expone la Fiscalía, golpeó con los puños al hombre, además de que lo intimidó poniéndole un cuchillo en el cuello. En ese contexto, Julia Chuñil habría intervenido en el delito, por lo que comenzó un forcejeo entre ambos.
Julia Chuñil le habría quitado el arma blanca al hombre, sin embargo, el episodio violento escaló al punto en que Javier Troncoso ahorcó a su propia madre, concretando el delito de homicidio, según el Ministerio Público.
En paralelo, el resto de los acusados observó ambos delitos, sin intervenir en ninguno de ellos. Pablo San Martín -también hijo de la mujer- habría colaborado con Javier Trocoso en ocultar el cuerpo de Julia Chuñil.
El ex yerno de Julia habría realizado maniobras para encubrir los delitos. En tanto, Jeannette Troncoso habría denunciado la presunta desgracia de su madre el 10 de noviembre, es decir, dos días después de los hechos.
Los imputados vendieron el patrimonio de Julia Chuñil, repartiéndose las ganancias entre ellos.
Julia Chuñil había dicho en un culto religioso que la vida en su casa era un "infierno" y, semanas antes de su deceso, transmitió ser víctima de violencia por parte de su hijo Javier Troncoso.
El ex yerno de Julia Chuñil fue formalizado por homicidio calificado en calidad de encubridor. En tanto, la fiscalía solicitó prisión preventiva para los tres hijos de la víctima.