El embajador Judd se reunió con ministra Delpiano y comentó peligros por cable.
Embajada de EE.UU.
"Hoy, el Departamento de Estado anuncia que ha tomado medidas para imponer restricciones de visa a
tres funcionarios del gobierno de Chile quienes, con conocimiento, dirigieron, autorizaron, financiaron, y brindaron apoyo sustancial y/o llevaron a cabo actividades que
comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones y erosionaron la seguridad regional en nuestro hemisferio".
Ese fue el duro anuncio realizado por el
secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. No especifica nombres de los sancionados ni a qué se debería esta drástica medida.
Fuentes consultadas por Emol apuntan a que se trataría de tres funcionarios de la Subsecretaría de Telecomunicaciones, la Subtel.Y esto, luego del proyecto de un
posible cable submarino entre Chile y China. Este fue impulsado tras la visita del presidente Boric a China en 2025 y buscaría unir Valparaíso y Hong Kong.
Desde Estados Unidos han visto desde un primer minuto con recelo esto, acusando que afectaría a su seguridad. De hecho, el pasado 12 de febrero el
embajador de EE.UU. en Chile, Brandon Judd, se reunió con la ministra de Defensa, Adriana Delpiano.
Tras la cita publicó en su cuenta de X: "Estados Unidos y Chile somos socios estratégicos en defensa. El alcance y la profundidad de nuestra cooperación militar bilateral son significativos y mutuamente beneficiosos: nos permiten enfrentar las amenazas de seguridad que compartimos en la región y, al seguir trabajando juntos, fortalecemos y protegemos a ambas naciones. Un componente crítico de esa seguridad compartida es la data.
La ministra Delpiano y yo conversamos a fondo sobre los riesgos que vemos en cables submarinos chinos redundantes, cuando Chile ya cuenta con Humboldt. Los datos seguros son fundamentales para afrontar juntos los desafíos regionales".Además, el pasado 2 de febrero también sostuvo una cita con el ministro de Transporte, Juan Carlos Muñoz, donde también tocaron el tema.
Ante lo último señalado desde Estados Unidos, anunciaron que el embajador Judd dará una conferencia el próximo lunes, donde se referirá al tema.
La preocupación de las autoridades norteamericanas radica en que el cable submarino corresponde al programa Chile-China Express, a cargo de las empresas oriundas del gigante asiático China Mobile e Inchcape Shipping Service, que busca conectar ambas naciones.
El proyecto corre en paralelo al cable Humboldt, que también une al país latinoamericano con Asia, aunque con Australia como intermediario.