Un cisma se generó este miércoles al interior de la Iglesia Católica, luego que el grupo de
lefebvrianos, de la
Fraternidad Sacerdotal San Pío X, ordenara a cuatro obispos sin pedir permiso del Papa León XIV.
El nombramiento ocurrió en una misa celebrada al aire libre en la localidad de Écône, en Suiza, donde acudieron cerca de 15.000 fieles y curiosos. La ceremonia se realizó en latín, y se retransmitió en varios idiomas a través de redes sociales.
De esta manera, hicieron caso omiso a las peticiones del Papa, de dar pie atrás a la decisión de realizar las ordenaciones. La respuesta del líder de la Iglesia Católica ha sido ordenar la excomunión de los cuatro consagrados: el suizo Pascal Schreiber, el estadounidense Michael Goldade, y los franceses Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier.
De acuerdo a lo señalado en sus redes y publicaciones oficiales, la Fraternidad Sacerdotal San Pío XII (FSSPX), está activa en los cinco continentes, y "cuenta igualmente con una rama de hermanos religiosos, así como de hermanas oblatas, que ayudan a los sacerdotes en las diferentes comunidades".
En concreto, destacan que se encuentran presente en unos sesenta países y cuenta con seis seminarios internacionales, es decir, casas para la formación de sacerdotes.
Sus estatutos plantean que la Fraternidad "está puesta especialmente bajo la protección de Jesús Sacerdote, cuya existencia en su totalidad fue y continúa siendo sacerdotal y para quien el Sacrificio de la Cruz fue la razón de ser de su Encarnación. Está también bajo la égida de María, Madre del Sacerdote por excelencia y por Él, Madre de todos los sacerdotes en los que Ella forma a su Hijo".
FSSPX en Sudamérica y Chile
Los miembros de la FSSPX realizan disitintas actividades en el ministerio parroquial en prioratos erigidos en las distintas zonas donde tienen presencial, además de escuelas primarias y secundarias, enseñanza superior, capellanías de religiosas, misiones y diversas obras de caridad.
En el caso de Sudamérica, existen "35 sacerdotes y cuatro hermanos" que se dividen en cuatro casas llamadas "prioratos", en los que viven una vida de comunidad. Cada priorato obedece a una Casa de Distrito, y en promedio, son tres sacerdotes por casa.
La Sede de Distrito -casa central para la coordinación de las labores que realizan en el contienente Sudamericano- está situada en Martínez, a las afueras de Buenos Aires, Argentina, y se denomina "Casa María Reina".
Casa María Reina, sede principal en Sudamérica de la FSSPX. Foto: FSSPX Sudamérica.
Los lefebvrianos también cuentan con casas de retiro, donde realizan "retiros Ignacianos", cada año. Dichos retirnos normalmente son dirigidos por dos sacerdotes, y suelen durar cinco días, donde incluyen a Misa diaria, una confesión general, adoración del Santísimo Sacramento, el rezo del Santo Rosario, numerosas conferencias espirituales, y tiempo destinado a la oración privada y a la meditación.
También existe una Congregación de las Hermanas de la Fraternidad San Pio X, que tiene como finalidad "secundar el apostolado de los sacerdotes de la Fraternidad Sacerdotal San Pio X", según detallan. Las religiosas realizan votos de pobreza, castidad y obediencia.
En Chile, están presentes desde la década del '90. Según recogió un reportaje de El Mercurio, en 2005, los propios lefebvrianos señalaron que habían llegado para "auxiliar a sus fieles", ya que obispo diocesano de turno estaba, en su opinión, "enseñando mucho modernismo doctrinal". Un grupo de fieles laicos bastante influyentes y con recursos gestionó su venida al país. Por esos días, instalaron el priorato en la esquina de Chile-España con Irarrázaval.
Actualmente, el superior o "prior" es el padre Carlos Caliri -de origen argentino-, según él mismo confirmó a Emol. Hasta hace dos años, sus sermones eran compartidos íntegramente en Youtube. El último publicado de 22 de octubre de 2022.
Caliri fue durante varios años líder del Priorato de Córdoba, Argentina, donde desarrolló labores pastorales.
El nombre del priorato en Chile es "Cristo Rey", y actualmente está ubicado en la comuna de Las Condes, Región Metropolitana. En ella se realizan misas todos los días de la semana, en distintos horarios.
Además, hay otras tres capillas: Capilla "Fundo Sana Elena", en La Serena, Región de Coquimbo; Capilla San José de Los Ángeles, en Viña del Mar; y capilla de la "Familia Villagra, Sr. Marcelo y Sra. Carolina", ubicada en Temuco, Región de La Araucanía.
Padre Carlos Caliri, superior de Chile de la FSSPX. Foto: Captura.
Carta abierta
El pasado 24 de junio, el líder defebvrista Davide Pagliarani (superior general), junto a otros integrantes de la cúpula del grupo ultraconservador enviaron una carta abierta al Papa y a los cardenales de la Iglesia Católica, en la víspera a las ordenaciones de los cuatro obispos.
En la carta, señalan que "la Iglesia sufre hoy bajo la presión de nuevas fuerzas, provenientes tanto del interior como del exterior, que la impulsan en todas las direcciones posibles, salvo —así nos parece— en la correcta. Ante semejante sufrimiento, no podemos permanecer indiferentes".
Agregaron que "no corresponde a la Fraternidad San Pío X indicar el camino a seguir, sino a la Tradición bimilenaria de la Iglesia, fielmente custodiada y transmitida por la Sede Apostólica a lo largo de los siglos, y que muchos consideran hoy, en la práctica, como una realidad superada, sometida a una evolución permanente".
"No podemos sino esperar y suplicar que esta Tradición y la pureza de la fe sean nuevamente colocadas en el fundamento de la vida de la Iglesia, para que a partir de ellas pueda iniciarse una auténtica regeneración. Por esta intención oramos con insistencia", agregan.
Además, enfatizan que el texto no es "la repetición estéril de un grupo de nostálgicos", sino que "la expresión necesaria, serena y firme de nuestra fe". "Porque nada podemos contra la verdad, sino en favor de la verdad" , y "nosotros también creemos, por eso hablamos", terminan citando.
El 7 de mayo, habían publicado una oración por los futuros obispos, para que los fieles se plegaran a realizarla diariamente entre el 8 de mayo y el 1 de julio.
Defensa ante la cisma
En febrero, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X salió a defenderse de las acusaciones de "cisma" que significaba el anuncio y futura consagración de los cuatro obispos.
Afirmaron entonces que consideraban que "una consagración episcopal no autorizada por la Santa Sede, cuando no va acompañada ni de una intención cismática ni de la colación de la jurisdicción, no constituye una ruptura de la comunión de la Iglesia".
Señalaron además que el argumento que pretendía concluir que las futuras consagraciones episcopales dentro de la Fraternidad serían cismáticas, "se basa enteramente en el postulado del Concilio Vaticano II según el cual la consagración episcopal confiere tanto el poder de orden como el de jurisdicción".
En esa línea, cuestionan lo afirmado por el Concilio Vaticano II, pues "pastores y teólogos" reconocidos en el momento de la asamblea, habrían expresado que lo postulado allí no es tradicional y carece de fundamento sólido.
La defensa de la Fraternidad cita enseñanzas de Pío XII, quien habría afirmado que el poder de jurisdicción proviene directamente del Papa y no de la consagración episcopal. Así las cosas, la ausencia de mandato pontificio para una consagración episcopal no basta, por sí sola, para calificar ese acto como cismático, porque según la interpretación que defiende la FSSPX, el elemento decisivo del cisma sería arrogarse una jurisdicción eclesiástica independiente del Papa, algo que afirman no hacer.