El ministro de Seguridad, Martín Arrau y el director del INDH, Yerko Ljubetic.
Emol
Distintas reacciones generaron los reparos del
Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), a la forma en que se abordan los rayados en el Registro de Vándalos, luego de las observaciones que presentó la entidad respecto a una eventual "criminalización de la expresión artística" en el proyecto.
"El INDH vuelve a romantizar el vandalismo y a ignorar sus consecuencias. Llama 'expresión artística' a rayar sin permiso bienes públicos o privados. No. El arte no da derecho a intervenir lo ajeno y pasarles la cuenta a todos. Quien vandalice, que responda", fue la crítica que realizó el ministro de Seguridad, Martín Arrau, en su cuenta de X.
Al contrario, la diputada y ex directora del INDH, Lorena Fries (FA), ex directora del INDH, cargó contra el ministro Arrau, afirmando que el titular de Seguridad, responde de "una manera simplista, puesto que lo que hace el INDH es más que tomar partido, como él lo señala, establecer los estándares internacionales y nacionales dentro de los cuales debiera desarrollarse este proyecto".
"No hay duda de que hay una mala técnica legislativa, pero también hay confusión entre qué son delitos de incivilidades, hay confusión también respecto de la proporcionalidad de las penas que se asignan y por cierto hay algo que en ninguna legislación podría tolerarse y es que las sanciones estén vinculadas a la exclusión del ejercicio de derechos sociales", sostuvo Fries.
El diputado Luis Cuello (PC), opinó que "no corresponde que el ministro de Seguridad Pública se refiera en términos tan irrespetuosos al INDH, que ha formulado una opinión desde la perspectiva de los Derechos Humanos, y respecto a un proyecto de ley del Gobierno que, sin duda, criminaliza y estigmatiza las expresiones de los jóvenes pobres, y que además es un proyecto que no respeta ningún estándar mínimo en materia de derechos humanos".
Desde la bancada de diputados de la UDI, los diputados Flor Weisse, Hotuiti Teao y Eduardo Cretton calificaron como "impresentable" el informe del organismo y pidieron la salida "inmediata" del director del INDH, Yerko Ljubetic.
"Lo único que demuestra este informe es la absoluta desconexión que existe entre el INDH y las principales preocupaciones de los chilenos, porque mientras millones de personas exigen recuperar sus barrios, vivir en espacios seguros y poner fin a la violencia, el organismo insiste en relativizar e, incluso, romantizar conductas que dañan gravemente la convivencia social y que no son más que expresiones de vandalismo", sostuvieron.
A su juicio, "pretender disfrazar el vandalismo de arte no sólo es impresentable, sino que demuestra hasta qué punto el organismo ha terminado alejándose de las personas que debiera proteger".
Los diputados insistieron en el llamado que hicieron la semana pasada al Gobierno, para que presente "a la brevedad posible" una reforma destinada a modificar la actual gobernanza del INDH, que contemple -entre otros cambios- un nuevo mecanismo de designación de sus consejeros, con el propósito de "recuperar la imparcialidad y objetividad del organismo".
Reforma al INDH
Por otra parte, los senadores del oficialismo Andrés Longton (RN), Andrea Balladares (RN), Luciano Cruz-Coke (Evópoli), Gustavo Sanhueza (UDI) y Enrique Van Rysselberghe (UDI), solicitaron formalmente al Ministro de Justicia y Derechos Humanos que el Ejecutivo otorgue urgencia al proyecto de ley que moderniza el funcionamiento del INDH, iniciativa que busca fortalecer su transparencia, pluralismo y mecanismos de rendición de cuentas.
La propuesta, impulsada por el senador Andrés Longton, responde a la necesidad de actualizar el funcionamiento del Instituto para reforzar su legitimidad institucional y asegurar que ejerza su mandato con una mirada amplia, representativa y al servicio de todas las víctimas de vulneraciones a los derechos humanos.
El proyecto contempla cuatro modificaciones principales: fortalecer el pluralismo en la integración del Consejo del INDH; reconocer la protección de los derechos humanos frente a vulneraciones cometidas tanto por agentes del Estado como por particulares; incorporar la facultad del Instituto para querellarse por delitos de terrorismo y secuestro; y establecer un mecanismo permanente de rendición de cuentas ante el Congreso Nacional mediante informes periódicos a las comisiones especializadas de ambas cámaras.
"El INDH debe recuperar la confianza de todos los chilenos. Para ello necesita más transparencia, mayor pluralismo y una institucionalidad que responda a los desafíos actuales. No puede seguir siendo percibido como un organismo que actúa de manera selectiva frente a las vulneraciones de derechos humanos", dijo Longton.
Van Rysselberghe, apuntó que "existe un consenso transversal de que hay que reformular el INDH, tal como el Presidente Kast prometió en campaña, por ende, no deberían haber sorpresas en que se trabaje en un proyecto que vaya en esa dirección".
Al respecto, el senador Rojo Edwards opinó que "el INDH permanentemente defiende a vándalos, a delincuentes y grafiteros que destruyen nuestro patrimonio. Más que reformar el INDH, a mi juicio debe terminarse y partir de cero con una nueva institucionalidad que defienda realmente los Derechos Humanos y los intereses de Chile. Pero no puede continuar defiendo a los vándalos que dañan nuestro patrimonio".