Perito del Registro Civil coteja manualmente huella dactilar de un NN con un posible candidato.
Héctor Aravena, El Mercurio
"Nos mandaron aquí una impresión, que es muy mala, es el único dedo que tiene, algo le debió haber pasado", explica Margarita, perito del Servicio de Registro Civil, mientras mira una fotografía de lo que pareciera ser un pulgar y su huella dactilar deteriorada. El documento fue enviado por el Servicio Médico Legal para identificar el cuerpo de una persona que llevaba días fallecida. Son cerca de las 09:00 horas de la mañana del 17 de julio, día en que el registro cumple 142 años, pero en realidad el análisis de la huella podría haberse realizado a cualquier hora, pues la Unidad de Dactiloscopía, que recorrió "El Mercurio", funciona durante las 24 horas del día gracias a 24 peritos. La unidad cuenta con dos áreas. La primera, donde trabaja Margarita, es la homónima, Dactiloscopía, la que funciona con 16 peritos cuyas tareas principales, además de las mencionadas, son verificar solicitudes de cédulas y pasaportes, Registro Nacional de ADN, asignar o validar RUN a imputados en causas penales, menores de edad migrantes, refugiados, personas con medidas de protección. La segunda área es la de Reforma Procesal Penal, clave para la identificación de homicidas.