El acelerado envejecimiento de la población chilena plantea nuevos desafíos para las políticas públicas, el sistema de salud y el mercado laboral. Ante este escenario, el Núcleo de Envejecimiento 2050 presentó una hoja de ruta con diez propuestas estratégicas para preparar al país ante las próximas décadas.
El grupo de expertos fue convocado por el Centro Transdisciplinar en Longevidad Funcional (Vitalia Finis) y el Centro de Políticas Públicas en Salud de la Universidad Finis Terrae, y advirtió que el crecimiento natural de la población se volverá negativo en 2028, mientras que la población total comenzará a decrecer en 2036. A ello se suma que hacia 2050 una de cada tres personas en Chile será mayor.
El informe presentado hoy sostuvo que Chile alcanzó la longevidad en poco más de dos décadas, un proceso que en Europa tomó alrededor de un siglo, generando una brecha entre la velocidad del cambio demográfico y la capacidad de adaptación de las instituciones.
El director del Núcleo de Envejecimiento, Dr. Juan Carlos Molina, señaló que "Chile llegó a la longevidad antes que sus instituciones. Quienes serán personas mayores en 2050 están hoy en la mediana edad; cada año sin ajustes reduce el margen de maniobra fiscal y organizativo".
El especialista agregó que fortalecer la salud preventiva y la capacidad funcional desde etapas tempranas permitiría reducir los períodos de dependencia y evitar un costo fiscal que podría resultar insostenible para el sistema público.
Por ello, el panel plantea un cambio de enfoque: tratar el envejecimiento como una variable de planificación en toda las políticas, tanto públicas y privadas, a lo largo de todo el curso de vida y no únicamente como la gestión de la vejez.
Los datos en Chile
Entre los antecedentes considerados por el grupo está el aumento de la esperanza de vida, que actualmente alcanza los 81,4 años.
Sin embargo, entre 13 y 14 de esos años se vivirían con dependencia, dolor o enfermedades crónicas, según el documento.
A esto se suma la fuerte caída de la fecundidad en Chile. En 2025, la tasa se ubicó en 0,99 hijos por mujer, una de las más bajas del mundo, situación que tendrá efectos sobre el tamaño de la fuerza laboral y aumentará la presión sobre el Estado para sostener a una población progresivamente más envejecida.
El coordinador del Centro de Políticas Públicas en Salud de la Universidad Finis Terrae, Dr. Sebastián Zamorano, mencionó que "la ventana de decisión tiene fechas: el crecimiento natural se vuelve negativo en 2028 y la población comienza a decrecer en 2036".
10 propuestas para enfrentar el envejecimiento
Las medidas planteadas por el Núcleo de Envejecimiento 2050 se organizan en tres pilares: salud funcional; mercado de trabajo y protección social; y educación y combate al edadismo, además de dos ejes transversales relacionados con planificación y evidencia.
El Dr. Molina mencionó que "el desafío de Chile no es gestionar la vejez, sino planificar un país longevo. La longevidad saludable no es un costo ni una carga fiscal; es una inversión que alivia al sistema de salud y mantiene al país productivo. No podemos esperar a los 60 años para actuar: la prevención de la longevidad comienza en la mediana edad, entre los 40 a los 50 años".
A continuación, revisa las 10 propuestas del Núcleo de Envejecimiento 2050:
1. Crear una red progresiva de atención geronto-geriátrica
El grupo propone implementar un modelo de atención integrada desde la Atención Primaria, basado en la ruta ICOPE (Atención Integrada para Personas Mayores, por sus siglas en inglés) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), con seguimiento centrado en la capacidad funcional.
2. Longevidad saludable a lo largo del curso de vida: funcionalidad, cognición y fragilidad
Se plantea reforzar el Examen de Medicina Preventiva (EMP) e incorporar un chequeo focalizado para personas de entre 45 y 64 años similar al existente en el Reino Unido, con el objetivo de detectar y prevenir el deterioro funcional, cognitivo y la fragilidad antes de los 65 años.
3. Salud mental, soledad no deseada y bienestar emocional
La propuesta considera crear un programa piloto que permita diferenciar la soledad y el aislamiento de los trastornos de salud mental, vinculando la detección temprana con participación comunitaria y atención psicológica.
4. Gestión de la edad y empleabilidad protegida con propósito después de los 60
Los expertos proponen aplicar y evaluar el contrato para trabajadores adultos mayores establecido en la Ley N° 21.822, promoviendo la adaptación de funciones, la salud ocupacional y la capacitación, con el objetivo de garantizar empleos voluntarios y de calidad y sin precariedad.
5. Cuidadores como agentes de apoyo vital
La iniciativa plantea reforzar el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados, contemplando tanto los derechos de las personas dependientes como el reconocimiento y apoyo económico de quienes cumplen labores de cuidado.
6. Emprendimiento con propósito y personas mayores como sujetos de crédito
Se propone trabajar con la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y la banca pública para identificar, dimensionar y eliminar las barreras que enfrentan las personas mayores que buscan acceder a créditos para emprender.
7. Alfabetización para la nueva longevidad a lo largo del curso de vida y combate al edadismo
El documento plantea un programa nacional con contenidos educativos desde la etapa escolar hasta el lugar de trabajo, incorporando además instancias de contacto intergeneracional para reducir los prejuicios asociados a la vejez.
8. Formación multidisciplinar en envejecimiento en todas las mallas
Se propone establecer un marco nacional de competencias sobre envejecimiento para la formación universitaria, técnica y continua, tanto en carreras de la salud como en otras disciplinas.
9. El envejecimiento como variable de toda la planificación pública y privada
La iniciativa plantea una revisión previa de los proyectos públicos y privados para medir su impacto demográfico y asegurar políticas de Estado que trasciendan los ciclos de gobierno.
10. Datos, evidencia y comunicación para una nueva longevidad
Finalmente, el grupo propone vincular las principales encuestas y registros nacionales en un plazo de 18 meses, con miras a desarrollar un estudio longitudinal sobre envejecimiento en Chile de estándar internacional.