El ministro de Defensa, Fernando Barros,
El Mercurio
El ministro de Defensa, Fernando Barros, abordó la posición de Chile frente a la disputa por las Islas Malvinas, ya que reafirmó el respaldo del país al reclamo de soberanía argentino, pero al mismo tiempo reconoció el control británico sobre el archipiélago y planteó que una eventual solución debe considerar la voluntad e intereses de sus habitantes.
En una entrevista con Radio Polar de Magallanes, Barros sostuvo que "Chile ha señalado que apoya la pretensión argentina, su reclamo de soberanía sobre las Malvinas o Falkland", aunque agregó que existe "una situación de hecho" debido a que "un país amigo" -en referencia al Reino Unido- ejerce el control de las islas desde hace unos 200 años.
A su juicio, la controversia debe abordarse conforme al derecho internacional, "respetando la voluntad e interés de las personas involucradas y por la vía pacífica". Sus dichos fueron recogidos por el diario argentino La Nación, que puso el foco en el contraste entre estos planteamientos y la posición oficial argentina respecto de la autodeterminación de los isleños.
El secretario de Estado también respaldó la posibilidad de fortalecer los vínculos comerciales entre Magallanes y el archipiélago. Esto ocurre después de que la naviera chilena Eastern Islands acordara con autoridades de las islas impulsar una conexión marítima entre Punta Arenas y Puerto Argentino.
Frente a esa iniciativa, Barros afirmó que la comunidad magallánica tiene "el derecho de ejercer el comercio" y que "no veo ningún inconveniente en el desarrollo de esas actividades".
Otro punto de sus declaraciones apuntó a los compromisos asumidos por Chile en el marco del Mercosur. Consultado por eventuales actividades de exploración petrolera y minera en la zona en disputa, el ministro señaló: "Hay un tema puntual que puede ser un poco más conflictivo, que es el tema de las exploraciones petrolíferas y mineras, que hay que analizar en su momento y ver cómo conjuga eso con los compromisos que tomó Chile como país, aunque son de carácter político y no obligatorios legalmente, en Mercosur y Unasur".
La definición adquiere relevancia porque el Mercosur y sus Estados asociados mantienen desde 2011 un compromiso para impedir el ingreso a sus puertos de buques que enarbolen la bandera de las islas, de acuerdo con el derecho internacional y las respectivas legislaciones internas.
Además, en junio de 2026, Chile volvió a suscribir una declaración del bloque que reafirmó el respaldo a los "legítimos derechos" argentinos en la disputa y cuestionó actividades unilaterales de exploración y explotación de recursos naturales en el área en controversia.
Los dichos de Barros se dan tras el entendimiento alcanzado el 3 de septiembre entre los presidentes José Antonio Kast y Javier Milei.
En esa oportunidad, el mandatario chileno ratificó el respaldo del Gobierno a los derechos de soberanía de Argentina sobre las Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, además de comprometerse a favorecer una solución pacífica de la controversia.