Demumu cuesta $990 en Chile.
EFE
Una
aplicación china creada
para que personas que viven solas confirmen periódicamente su estado mediante un sencillo registro diario, se ubica
entre las más descargadas de pago en el país oriental, reabriendo el debate sobre la soledad en una sociedad marcada por el envejecimiento y el auge de los hogares unipersonales.
La aplicación originalmente se llamaba Sileme, que se traduce como "¿Estás muerto?", pero tras críticas cambió de nombre a Demumu. Está disponible únicamente para dispositivos iOS bajo a un precio de 8 yuanes (unos 1,1 dólares). También se puede acceder a ella en Chile por $990, y permite al usuario introducir un contacto de emergencia y realizar un "check-in" diario.
Si no se registra actividad durante dos días consecutivos, el sistema envía al tercer día
un aviso por correo electrónico a la persona designada para que compruebe su situación.
Su rápida difusión en las últimas semanas ha coincidido con un contexto demográfico en el que
China afronta un crecimiento sostenido de los hogares unipersonales, impulsado tanto por el
envejecimiento de la población como por la
movilidad laboral y el
retraso en la formación de familias.
Datos del Ministerio de Asuntos Civiles indican que
el número de personas que viven solas ha aumentado de forma constante en la última década, superando los 92 millones de personas, una tendencia que diversos estudios proyectan al alza para los próximos años.
Un informe del Instituto de Investigación Beike estima que esa cifra podría situarse entre 150 y 200 millones en 2030.
Más allá del funcionamiento técnico, deliberadamente básico, el fenómeno ocurrido con la aplicación ha generado un
intenso debate en redes sociales como Weibo
-semejante a X, censurada en China
-, donde algunos usuarios han destacado su
utilidad simbólica como mecanismo de aviso mínimo.
Hu Xijin, exeditor del medio oficialista Global Times, escribió en la plataforma que
la aplicación "puede ayudar a muchos ancianos que viven solos".
Otros comentarios, sin embargo, han puesto el acento en sus limitaciones. Algunos usuarios
cuestionan la eficacia del sistema al depender exclusivamente del correo electrónico y del registro manual diario, mientras que otros ironizan sobre la fatiga de "seguir fichando" fuera del entorno laboral.
"Solo sirve para registrarte todos los días;
si te pasa algo, el aviso llega demasiado tarde", señalaba un usuario en referencia al margen de varios días antes de que se active la alerta.
El propio diseño de la aplicación, con solo dos funciones operativas, el registro diario y el envío de correos, ha alimentado tanto su viralidad como las dudas sobre su desarrollo futuro.
En los últimos días, además, han surgido polémicas sobre la autoría de la idea y la retirada de funciones anunciadas previamente, asuntos ante los que el equipo desarrollador defendió este martes que la inspiración procede de debates previos en Internet y que el enfoque minimalista responde a una decisión consciente.
La discusión que rodea a la aplicación enlaza con un
debate más amplio en Asia oriental sobre la llamada "muerte en soledad", un fenómeno documentado desde hace años en países como Japón y Corea del Sur, y que ha comenzado a ganar visibilidad también en China, tanto entre personas mayores como entre jóvenes urbanos que viven solos.
El caso ha llegado incluso al debate parlamentario en Taiwán, donde ha sido citado como ejemplo en discusiones sobre el uso de herramientas digitales en políticas públicas de atención social.
En ese contexto, la difusión de "¿Estás muerto?" ha sido vinculada en el debate público al aumento de la soledad y a las preocupaciones sobre la atención a las personas que viven solas.