La
selección de Noruega ha dado mucho que hablar en el Mundial 2026, no solo por los grandes triunfos que ha alcanzado -eliminó a Brasil-, sino que también por su ya popular "remo vikingo" para celebrar los partidos ganados, el protagonismo que ha adquirido Erling Haaland y una serie de datos que se han conocido sobre el equipo, entre ellos que
viajaron a América del Norte con varios kilos de alimentos típicos de su país.
Y si bien muchos especularon con que esto último se debía a su desconfianza en la comida estadounidense, en realidad la razón que hay detrás es
mantener la consistencia en la dieta de los futbolistas y brindarles un sabor familiar.
"Los jugadores están acostumbrados a ciertos productos y sabores, y
los alimentos familiares pueden contribuir tanto a la nutrición como al bienestar general durante una competición exigente", dijo hace algunos días a AP el chef principal de la selección "vikinga", Aron Espeland.
Así,
el equipo cruzó el Atlántico con 580 kilos de comida noruega, de los que 300 kilos corresponden a salmón y trucha, 100 kilos a fletán, 100 kilos a queso Jarlsberg y
80 kilos a brunost o queso café.
Este último ha llamado especialmente la atención, al punto que según Taste Atlas -sitio que recopila reseñas de críticos gastronómicos- el brunost es una de las cosas que Noruega ha dado al mundo (junto con el cortador de quesos y Haaland).
Y es que el queso café tiene tal importancia para Noruega, que incluso
es patrimonio cultural de ese país. De hecho, de acuerdo al sitio Visit Norway, es un producto que
se elabora desde hace siglos, por lo que ha sido un
imprescindible para la población noruega durante generaciones.
"El brunost es uno de los alimentos más emblemáticos de Noruega.
Tiene un sabor dulce e intenso a caramelo (...) Los turistas que lo prueban suelen decir que su aroma y color les recuerdan al dulce de leche. Algo único, que
o te encanta o lo odias", sostiene Visit Norway.
Pero, ¿qué es exactamente el brunost? De acuerdo a la página oficial de turismo de Noruega,
el origen de este particular queso data de la época en la que el país era pobre, por lo que las personas comenzaron a usar el suero que sobraba al elaborar otros tipos de queso para producirlo.
"El queso café
es realmente una especie de requesón (ricota), ya que se hace con el mismo suero lácteo, además de leche y crema", explica la página. Precisamente,
al hervir todos los ingredientes, el calor hace que la mezcla se caramelice, dándole su color característico. El tiempo que se cocine determina lo oscuro y fuerte que será.
Una vez frío,
se vierte en moldes y se refrigera durante un día, con lo que queda listo para la venta. Es decir, el brunost
no necesita maduración, como los quesos tradicionales.
Para elaborarlo se puede usar leche tanto de vaca (su sabor es más suave) como de cabra (queda más fuerte), pero también se pueden mezclar ambas y así lograr un sabor equilibrado.
Según Visit Norway, el queso café "tiene muchos sabores distintos y cada uno refleja las tradiciones propias de cada región". Y si bien
los locales suelen consumirlo como aperitivo o en el desayuno con una rebanada de pan, poco a poco
se ha comenzado a usar en otras recetas, como en hamburguesas, panna cottas, pasteles y hasta dulces.
"Este producto tan típico merece ser explorado muchísimo más", dijo a Visit Norway Ane Nordvik, autora de un libro de recetas donde todos los platos contienen brunost, al tiempo que aseguró que
en Corea del Sur es un producto que goza de mucho éxito.
"Hasta tienen varios restaurantes que lo sirven en sus desayunos de formas diferentes. Es algo fascinante", afirmó.
En Chile, en tanto, no es un queso común, por lo que es difícil de encontrar en supermercados. Puede buscarse en tiendas especializadas o encargarlo directamente a quienes viajen a Noruega.