En respuesta al proyecto de la diputada Camila Vallejo (PC) que pretende rebajar de 45 a 40 horas semanales la jornada de trabajo, el Gobierno anunció este jueves que pondrá suma urgencia a su iniciativa de flexibilidad laboral y que además presentará una indicación para fijar una jornada promedio de 41 horas por semana.
El anuncio fue realizado por el ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, generando diversas reacciones en el mundo parlamentario. Mientras en la oposición criticaron "la vuelta" que tuvo el Ejecutivo en esta materia, en Chile Vamos valoraron la nueva propuesta para reducir el horario de los trabajadores.
"Aquí lo que se trata es de generar una rebaja de la jornada que no provoque ningún inconveniente ni para los trabajadores ni para las pequeñas empresas. Para que no se produzca una merma en la productividad es fundamental que la rebaja de jornada vaya acompañada de flexibilidad", señaló a Emol el senador Andrés Allamand (RN), integrante de la comisión de Trabajo de la Corporación.
"Nosotros pensamos que de esta manera el debate se traba legítimamente y van a poder discutirse y analizarse las ventajas y desventajas de las dos fórmulas. Ese debate va permitir concluir que la fórmula del Gobierno es mucho más adecuada", agregó.
En tanto, el diputado Patricio Melero (UDI), que forma parte de la comisión de Trabajo de la Cámara, manifestó que "ojalá podamos conciliar las dos visiones" e hizo un llamado al Partido Comunista para que "se allane a flexibilizar su propio proyecto de ley, ya que es muy rígido".
Una postura similar expresó el diputado Francisco Eguiguren (RN), quien también integra la comisión de Trabajo de la Cámara. "Estamos ante un proyecto verdadero, sin letra chica. Aquí no hay engaño a los trabajadores como el proyecto del PC. Este es un proyecto que de verdad va a rebajar la jornada laboral a 41 horas, en conjunto con las pymes. Aquí vamos a potenciar el empleo y el trabajo", aseguró.
"Esto da cuenta de que le Gobierno está desesperado"
En la oposición no cayó del todo bien el anuncio del Ejecutivo. Menos aún después de que el Presidente Sebastián Piñera señalara a EmolTV que incluso estaba dispuesto a recurrir al Tribunal Constitucional en caso de que el proyecto de Vallejo avance en el Congreso.
De hecho, la diputada comunista cuestionó que La Moneda rechace su iniciativa y al mismo tiempo presente una indicación para reimpulsar su propio proyecto. "Yo lamento que el Gobierno se esté dando vueltas en círculo. Han convocado a un punto de prensa para supuestamente hacer un anuncio, pero no han mostrado nada nuevo. Más bien una reiteración de lo que ya han estado diciendo por la prensa", lanzó.
"Acá los chilenos lo que esperan es que cambien las condiciones de contrato y por sobre todo que los trabajadores tengan más tiempo libre para dedicar a sus familias, y para eso también tanto Gobierno como los autores del proyecto de 40 horas deben tener voluntad de diálogo en esta materia"
Gabriel Silber, diputado DC
Y agregó que "es momento de dejar atrás la letra chica, dejar de intentar manipular, engañar a la opinión pública con estas 41 horas promedio, porque sabemos que detrás de los promedios se esconden realidades bastante crudas. Ya lo decía Nicanor Parra respecto a los promedios: 'Yo me como dos panes, tu te comes cero, el promedio es uno cada uno'. Y la verdad es que para esas trampas nosotros no estamos disponibles".
Por su parte, la presidenta de la comisión de Trabajo de la Cámara, Gael Yeomans (Convergencia Social), acusó "un actuar bien contradictorio por parte del Gobierno". "Primero el ministro señala que quiere poder congeniar ambos proyectos. Luego el Presidente dice que va a llevar el proyecto de ley al Tribunal Constitucional, hace un llamado a los parlamentarios a que voten en contra (del de 40 horas) y ahora el ministro señala que va a dar suma urgencia al proyecto de flexibilidad, y que además va a ingresar una indicación", puntualizó.
A su juicio, el anuncio del ministro Monckeberg "simplemente da cuenta de que le Gobierno está desesperado, que no ha dado respuesta adecuada a un proyecto que es respaldado ampliamente por la sociedad y además ahora se están sumando parlamentarios de su propio sector".
"Esto también da a entender que el Gobierno tiene que abrirse a poder apoyar un proyecto de ley cuando no son ellos los que los presentan. Cuando es una buena idea, cuando va en pos de poder favorecer el bienestar de los chilenos, deberían tener mayor disposición y en esto al menos hemos visto al contrario una disposición bien obstruccionista", añadió Yeomans.
Quien sí destacó el cambio de postura del Ejecutivo fue el diputado DC Gabriel Silber, quien le pidió al resto de la oposición llegar a un acuerdo con el oficialismo para reducir la jornada laboral de los trabajadores.
"Si bien se están acercando las orillas y vemos un cambio de actitud del Gobierno, obviamente desde la oposición debiéramos intentar hacer lo mismo. Acá los chilenos lo que esperan es que cambien las condiciones de contrato y por sobre todo que los trabajadores tengan más tiempo libre para dedicar a sus familias, y para eso también tanto Gobierno como los autores del proyecto de 40 horas deben tener voluntad de diálogo en esta materia", concluyó Silber.