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Dos expertos chilenos explican el significado de la variación del coronavirus en el mundo

A medida que un virus como el SARS-CoV2 se transmite, algunos segmentos de su material genético van cambiando. Estudiar las modificaciones es clave para entender brotes, rutas de transmisión e incluso cómo frenar su impacto.

20 de Marzo de 2020 | 10:28 | Por Rocío C. Gómez, Emol
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Shutterstock
Hace unos días, un grupo de científicos de la Universidad de Valencia y la Fundación Fisabio, de España -donde se produjo uno de los primeros fallecimientos por coronavirus fuera de Asia- logró definir el primer genoma completo del SARS-CoV2.

La investigación buscaba "identificar las vías de transmisión y los linajes del virus", según consignó el sitio web de la universidad. A partir del estudio, los resultados arrojaron que el virus encontrado en España no es el mismo que salió de Wuhan, detalló el medio El Confidencial.

El análisis español está en GISAID, una plataforma que reúne esta información y registra más de 600 genomas diferentes desde diciembre de 2019 a la fecha para el coronavirus. En Chile, el encargado de este trabajo es el Instituto de Salud Pública (ISP).

¿Cómo evolucionan los virus?

En el caso de aquellos que se definen como virus ARN, como el coronavirus u otros más comunes como la influenza y el sincicial, la evidencia muestra que varían de forma intrínseca.

Así lo explica Lorena Tapia, médica y viróloga de la Universidad de Chile. "Van mutando fácilmente y pueden ir registrando cambios pequeños o grandes, como lo que pasa con la influenza año a año, por eso hay que vacunarse", dice.

Según Tapia, este tipo de virus se debe examinar constantemente para determinar la distribución y posibles ‘variaciones del genoma’, pues hoy "no nos encontramos con una fotocopia textual de lo que hubo en China en un comienzo", agregando que "la mayoría de las mutaciones son silentes: no significan nada".

Hasta ahora no se ha demostrado que las variaciones que ha adoptado el virus que origina covid-19 sean más dañinas que las identificadas en China originalmente.

Rafael Medina, doctor en Ciencias Biomédicas, especialista en virus de la Universidad Católica, asegura que si bien es innegable que el virus SARS-CoV2 ha cambiado, "no hay evidencia de que las mutaciones tengan un factor, o que produzcan mayor virulencia o enfermedad".

Si bien todavía no se conoce cómo se va a comportar, Medina plantea que este tipo de virus "no tiende a ser más virulento, sino todo lo contrario, cuando mata a un hospedero, no puede seguir replicándose y disminuye su virulencia".

El estudio de los virus

Ante los resultados del estudio en España, Tapia comenta la importancia de los sistemas de vigilancia de todo tipo de virus, establecidos a fines de los 90 y principios de los 2000. Desde ese momento fue posible secuenciar los genomas virales, práctica que se masificó en 2009 con la pandemia de influenza, según la experta. "El análisis de genomas permite diseñar vacunas, a quién dirigirlas, o crear antivirales", dice.

Medina coincide y añade que los estudios filogenéticos —mapas similares a un árbol genético—, se realizan para entender de dónde vienen los brotes según lugar geográfico. En el caso del SARS-CoV2, recalca que "hay genomas propios de Asia, Holanda, o EE.UU y solo demuestra cómo se establece en una población, pero hasta ahora no hay indicios de que sean más virulentos que otros".
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