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Diputada Joanna Pérez y posibilidad de ser candidata a presidir la Cámara: "Es muy positivo que existan muchos liderazgos"

La única mujer en la bancada falangista apuntó al ministro Felipe Ward como el responsable del traspié del proyecto que volvía al voto obligatorio y analizó el rol de su partido en los avances de las propuestas del Gobierno.

02 de Febrero de 2020 | 10:01 | Por Verónica Marín, Emol
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La diputada, por Biobío acaba de finalizar su segundo año en el Congreso.

Jonathan Mancilla, El Mercurio
VALPARAÍSO.- La Democracia Cristiana ha sido protagonista de los últimos procesos legislativos que se han vivido en el país en medio de la crisis social. Sus parlamentarios han llegado a acuerdos con el Gobierno para permitir el avance de sus propuestas y han sido, por eso, criticados -nuevamente- por parte de sus pares de oposición.

Entre todos los falangistas que tienen un escaño en el Congreso, está Joanna Pérez. La diputada, que además es vicepresidenta de la falange en la directiva liderada por Fuad Chahín, es la única mujer en la bancada de la Cámara que comparte con 12 hombres y desde ahí le ha tocado ser parte y en algunos casos liderar, proyectos que la ciudadanía mira con atención: reforma de pensiones, voto obligatorio y paridad de género en el proceso constituyente, son algunos de ellos.

Ahora su nombre comienza a sonar con otra perspectiva. Algunos, en la interna, comentan que podría ser la candidata de consenso para liderar la mesa de la Corporación y ser la sucesora de Iván Flores, ya que por acuerdo administrativo de la oposición nuevamente le corresponde el cupo a la DC.

La campaña oficial se debate entre Víctor Torres y Gabriel Silber, pero tal como el año pasado, no se descarta que el 4 de marzo, cuando los diputados falangistas voten y definan quien propondrán como candidato a la testera, ella pueda ser la carta elegida. Esto aún más considerando que en el Senado, el comité PPD, hizo el gesto con la senadora Adriana Muñoz intentando dar una señal acorde a los tiempos.

Uno de los temas que usted lideró fue el proyecto que con el que buscó volver al voto obligatorio. No hubo consenso y se rechazó en el trámite en particular debido a que diputados del oficialismo que le habían dado su apoyo, retrocedieron por instrucción del Gobierno ¿Cuál es su reflexión sobre eso?

"Cuando la gente sale a protestar, a reclamar, es porque no ha tenido los canales suficientes para ser escuchado o canalizar sus demandas Entonces en ese contexto yo traté de hace algo transversal y sumar a distintas posiciones que estaban de acuerdo y que efectivamente era gente de Gobierno, de oposición y por eso lo hice, porque además yo soy presidenta de una comisión de Gobierno. Entonces la gente dice 'y bueno ¿qué están haciendo ustedes? y desde el ámbito de nuestra comisión queríamos poner algo a disposición. Nos fue súper bien, empezamos a trabajar y justo coincide con el cambio de ministros, el ministro que teníamos acá (Gonzalo Blumel, ex titular de la Segpres) se va Interior y asume el actual ministro Felipe Ward y él cambió la visión de cómo trabajar.

¿Por qué cree que desde el Ejecutivo apostaron a que no avanzara el proyecto por el que usted va a insistir en marzo?

Hay un miedo exacerbado del Ejecutivo que se nota acá. Primero un desorden porque no había una contraparte del Ejecutivo en voto obligatorio y avanzamos, de hecho aprobamos la idea de legislar en la Sala. El Ejecutivo no se quiso sumar pese a que lo invitamos, entró tardío en esa discusión. Y cuando ya vio que teníamos el avance, sacaron la calculadora política y vieron los porcentajes de aprobación que tienen, la molestia de la gente más aún con este Gobierno, los Derechos Humanos y todas las cifras negativas y que esto se volvería en contra del propio Gobierno. La UDI, tuvo mucho miedo, entonces se cambia la estrategia y se dice 'no'. Y se le pide a los diputados de Gobierno que habían firmado y votaron en general a favor -ellos lo reconocen- y retiran el apoyo.

Esto sirve para saber con quiénes uno trabaja, en quiénes puede confitar para las leyes para mejorar lo que es la democracia. Cuidar algo que es tan complejo hoy día, que es la confianza ciudadana.

Su partido ha negociado varios acuerdos con el Gobierno que le han permitido su avance en el Congreso. ¿Por qué no se hizo en este caso, se sintió respaldada por su bancada?
Soy vicepresidenta nacional del partido y podría haberlo intentado, pero también entiendo que estos son procesos democráticos, que no son temas de leyes que tienen que ver con platas, con recursos, con beneficiarios, es un tema sensible, complejo. Muchos sacan sus cuentas políticas, tampoco voy contra eso, pero creo que vamos a insistir, la gente me lo ha pedido en las calles y más allá del proceso constituyente, es cómo damos legitimidad a las futuras autoridades, por ejemplo ahora vienen las elecciones municipales y de gobernadores y creo que hay mucho miedo. Esto es transversal, porque no sabemos lo que va a querer la ciudadanía el día de mañana. Por eso yo quería ponerlo a disposición para la buena policíaca.

Presidencia de la Cámara


En el Senado la Democracia Cristiana está representada por tres mujeres, pero en la Cámara usted es la única de la bancada ¿cómo ha sido la relación en estos dos años en el Congreso?

Lo evalúo positivamente, tengo una muy buena relación transversalmente con todos los de la bancada. Creo que hay un respeto bastante importante y no me he sentido discriminada en nada. He sentido el apoyo mayoritario de mi bancada y más aún en estos dos últimos proyectos que fue el voto obligatorio donde tuve un respaldo unánime ¡algo que nos cuesta harto! y también en las cooperativas, que fue un tema que era muy sensible. La gente irresponsable dice "No+AFP" pero, qué tenemos, qué proponemos. Entonces lo que hice fue liderar un trabajo de cooperativistas, académicos, expertos en la materia, invité transversalmente a diputados de todas partes, porque aquí de qué sirven las trincheras si uno busca mejoras para la gente y lo presentamos, pero también sufrimos, al revés, con diputados de la oposición que me firmaron el proyecto, que se sacaron la foto y después se abstuvieron solo porque no estaban de acuerdo en cómo la DC había llevado un proceso de discusión en materia de pensiones. Creo que esas pequeñas cuentas no le hacen bien a la política, he tratado de estar por sobre eso, pero jamás le he dicho al Gobierno, mira como ustedes me rechazaron el voto obligatorio así que yo les voy a propinar tal derrota, pero sí se afectan a las confianzas.

Considerando ese respaldo de la bancada, y lo que se hizo el PPD con Adriana Muñoz en el Senado, ¿le interesaría ser una de las candidatas a presidir la Cámara?

Soy diputada que asumí prácticamente recién, tengo dos años acá, he tenido presidencias (de comisiones) y estoy conforme con el trabajo que estamos haciendo, cómo está delineado. No voy a hacer nada por no respetar el acuerdo, lo definiremos en su minuto como bancada, pero lo que busco es que la DC esté unida y que no se vea disputándose un espacio de poder. Que busquemos el mejor de los consensos para que esto ojalá sea resuelto de la mejor manera para poder avanzar. Los acuerdos administrativos, son eso y lo importante es qué podemos hacer a través de la Cámara para dar solución a los problemas que tiene la ciudadanía, a apoyar ciertas iniciativas importantes y generar consensos y un clima de más unidad y de avance.

Este año nuevamente, han surgido dudas de algunos diputado de centroizquierda de respetar el acuerdo administrativo apuntando a las votaciones que ha hecho su partido.

Todos los temas que hemos visto los hemos desarrollado de manera transparente con la oposición y con el mismo Gobierno, aquí todo lo que hemos ido haciendo lo hemos hecho con equipos, con sustento, con profesionales, lo hemos puesto a disposición de la oposición. Entonces yo encuentro que quizás es complejo aquello, porque nosotros también hemos respetado más allá de estar de acuerdo con algunas acciones, como por ejemplo pedir interpelaciones, acusaciones constitucionales, igual las hemos respaldado. Los partidos deben tener una mirada más amplia y no sesgada en determinados proyectos, la DC ha respaldado muchas de las materias de la oposición. Acá si se cae algo (en el acuerdo), se va a caer todo y eso le afecta a todas las presidencias y si bien yo no participé del acuerdo, los que llegamos asumimos, y participamos cuando ya estaba bastante avanzado. No me asusta no tener espacios administrativos, pero creo que si hay un acuerdo hay que respetarlo.

La diputada Pérez junto a los otros representantes, todos hombres, de la bancada DC. (Crédito Jonathan Mancilla, El Mercurio)

El año pasado, cuando también estuvo en duda el respaldo del sector y se cayó la candidatura de Gabriel Silber, el candidato de consenso fue Iván Flores, qué le parece que ahora la mencionen y más en los tiempos donde las mujeres están posicionándose cada vez más en espacios de poder. ¿Se siente preparada?

Valoro que a uno lo reconozcan, pero estoy en otro trabajo hoy, estoy en la mesa del partido, estamos súper motivados en una mesa que lidera Fuad Chahín, con todas las posibles desavenencias que puedan haber. Pero creo que nuestro partido no es el mismo que recibimos, especialmente en crisis y nosotros tenemos un proceso y un desafío tremendo que son las próximas elecciones municipales y de gobernadores. Valoro que la bancada o algunos diputados piensen en un nombre, pero creo que hoy día nosotros vamos a buscar una salida en la bancada, espero que así sea y creo que es muy positivo que existan muchos liderazgos.

Paridad de género


Terminó el período legislativo y el proyecto que busca paridad de género en la convención constituyente no logró salir del Congreso. ¿Servirá el receso para buscar consensos?

Podríamos haber hecho los esfuerzos, pero claramente hemos visto un sector de la derecha más dura que no quiere avanzar, que no quiere mejorar y perfeccionar un acuerdo y le dan un portazo. Había dos propuestas y ninguna logró los apoyos, obviamente que yo voy a jugar por el trabajo que ha hecho la oposición y que además es transversal, estamos trabajando unidas, tenemos un WhatsApp (en el que también hay diputadas de RN) y hemos llegado de manera generosa a ese espacio y estoy segura que lo vamos a lograr. La Cámara hoy es más receptiva en estas materias, por eso yo lamento que el Senado a veces esté desenfocado de esa sintonía que hay en materia de la nueva Constitución.

A la ciudadanía, más que las negociaciones políticas, le interesa las soluciones, que se avance en sus demandas. Hay temor de que en marzo la situación se vuelva más aguda, ¿cómo enfrentará eso la DC?

Anteponiendo los intereses de las personas por sobre lo de los partidos políticos y las calculadoras.

¿Se ha hecho eso hasta ahora?

La DC no ha querido obstaculizar nada y hemos pagado costos tremendos: nos han tratado de vendidos, de entreguistas, pero la gente a la larga va a valorar esos acuerdos, estoy segura, porque no quiere justamente estas trincheras. Estas trincheras son las que demoran los proyectos y demoran procesos que venían encaminados, que la gente tenía una mínima esperanza y nos está dando un tiempo para que demostremos si somos capaces. Lo malo es que todos, los que quieren la buena política y los que quieren seguir con la calculadora en la mano, vamos a pagar por la mala conducción que se está llevando en materias de ley y por relativizar las prioridades de la gente.

¿Esa mala conducción es desde el Gobierno o desde el Congreso?

Es compartido. El Gobierno debe poner propuestas, debe estar disponible y llano a conversar y por eso es necesario el proceso de acuerdos, pero hay que poner temas en la mesa. Yo puse el voto obligatorio, el de cooperativas, pero la gente nos está probando tras el estallido para ver cómo reaccionamos y en qué hemos avanzado. En la Cámara despachamos el ingreso mínimo garantizado y todavía no sale del Congreso y recién, va a volver en marzo a la Cámara; el tema de pensiones lo sacamos el miércoles, pero el Senado no lo alcanzará a despacha porque nosotros nos demoramos 16 meses, entonces qué va a decir la gente o qué Gobierno se va a atrever si en un trámite nos demoramos 16 meses. Creo que hay un poco de populismo exacerbado en muchos, no solo en el Gobierno, sino también en los partidos políticos y al menos, y hablo como vicepresidenta nacional de la DC, nosotros no hemos querido obstaculizar ni la nueva constitución, ni las grandes reformas, ni lo que nos está pidiendo la gente en materia de salud. Este no es nuestro Gobierno, pero nos toca legislar en esa cancha.
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