No son pocas las diferencias que han marcado la relación de los partidos oficialistas en los cuatro años de Gobierno del Presidente Gabriel Boric,
pero no fue hasta ayer que la convivencia del Socialismo Democrático, el Frente Amplio y el Partido Comunista, sufrió un genuino remezón.
La furia y la decisión de congelar su participación en la alianza fue la respuesta del Partido Socialista a los señalamientos que personeros comunistas y frenteamplistas dirigieron al Gobierno y a los partidos aliados por apoyar la ley Naín Retamal.
Desde ambas tiendas políticas está el convencimiento de que la iniciativa llevó a la absolución del excarabinero, Claudio Crespo, pese a confirmarse su responsabilidad en las lesiones que provocaron la ceguera al diputado electo, Gustavo Gatica, en las manifestaciones del estallido social. Esto, a contrapelo de lo que ha indicado el propio Ejecutivo. El ministro de Seguridad, Luis Cordero, apuntó que la ley "tiene un propósito bien específico" que no "está asociado a esto objetivamente" y llamó a esperar el contenido de la sentencia antes de desarrollar una discusión jurídica.
Una de las voces más críticas a partir de la absolución de Crespo, fue la jefa de bancada del PC, Lorena Pizarro. "Que respondan los que la mandaron (la ley Naín Retamal), que respondan los que la aprobaron y que respondan cuando a partir del 11 de marzo se empiece a aplicar sin ningún pudor", emplazó este martes, y enrostró al Ejecutivo que "este comité, y lo quiero recordar, iba a recurrir al Tribunal Constitucional para rechazar ese proyecto de ley y el Gobierno, a las ocho de la mañana lo proclamó, para que nosotros no pudiésemos recurrir al TC".
Las recriminaciones motivaron a dirigentes del PS a sostener una reunión telemática extraordinaria la noche de este martes. La furia de las huestes había escalado al punto de que la idea de salir del Gobierno estuvo sobre la mesa. Algo de ese enojo se expresó más temprano en la declaración de la bancada de diputados socialistas, que acusó que las críticas del FA y el PC, "no solo resultan injustas, sino también infundadas y oportunistas".
"Si al Frente Amplio le parecía tan aberrante una ley respaldada por su propio Gobierno, debió votar en contra y no abstenerse. Si el Partido Comunista consideraba que esta ley abría la puerta a aberraciones jurídicas, debió abandonar el Gobierno y no permanecer en él mientras se beneficia de cargos y responsabilidades", fustigaron.
La resolución de la cúpula, si bien menos dramática, fue en la línea de la separación. El PS congeló su participación dentro de la alianza oficialista. Específicamente del cónclave que se estaba alistando para fines de enero con la idea de proyectar la unión de la futura oposición, y de los comités políticos ampliados.
"No tenemos por qué tolerar ataques arteros de quienes son nuestros compañeros de alianza o eran nuestros compañeros de coalición", aseveró la timonel del PS, Paulina Vodanovic, flanqueada de senadores y diputados del partido, en el Congreso. La dirigenta precisó que la colectividad se mantendría "leal" con el Gobierno hasta el 11 de marzo, pero confirmó el quiebre con el FA y el PC.
Plegándose a la iniciativa del PS, el PPD también optó por tomar distancia de los comunistas y frenteamplitas, rechazando las críticas que enarbolaron a quienes apoyaron la ley Naín Retamal, que "protege el ejercicio de la función policial", sostuvieron mediante comunicado.
"El PPD seguirá bregando por la unidad de todos los demócratas y progresistas, comprometidos con la seguridad, los derechos humanos y la justicia, y no caeremos en las polémicas mezquinas a las que algunos quisieran arrastrarnos. Entre tanto, nos mantenemos en reflexión sobre nuestra participación como partido en las instancias de la coalición oficialista", anunciaron.
PC y FA acusan sorpresa
En el Frente Amplio reaccionaron al enojo del PS exhortando a la unidad, empleando disímiles tonos entre sus personeros. El diputado Jorge Brito comentó que la decisión de los socialistas "yo lo comparo con cuando la DC, en el Gobierno de la Presidenta Bachelet, dijo que no había leído el programa. Aún están a tiempo de actuar con madurez y responsabilidad".
"Entendemos que hay frustración al Partido Socialista, porque la ley que promovieron no se está aplicando como deseaban", apuntó y llamó a explicar la suspensión de su rol en el oficialismo.
"¿Qué significa lo que están anunciando? ¿Significa que el ministro Montes va a salir del Ministerio de Vivienda? ¿Que el PS va a abandonar todos los serviu que tienen en el país? Ellos tendrán que responder", inquirió.
A su vez, la timonel del FA, Constanza Martínez, utilizó su cuenta de X para plantear que "nadie de nuestro sector ha responsabilizado o señalado con el dedo al Partido Socialista luego del veredicto, por eso resulta incomprensible su reacción".
"Haría un llamado a no convertir el veredicto en una pelea del oficialismo, no olvidemos que lo más importante es que Gustavo Gatica reciba justicia", añadió.
En la vereda del PC, fue su líder, Lautaro Carmona, quien concedió una vocería a las 14:25 horas, en la sede del Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz, para abordar el quiebre con el Partido Socialista.
Evitando escalar en la polémica, el exdiputado aseveró que "el Partido Comunista tiene la siguiente tranquilidad. El Partido Comunista no asocia lealtad con obsecuencias, es la primera cosa. Y eso se lo ha dicho el partido directamente al Presidente de la República, y el Presidente lo sabe".
En cuanto a a unidad del sector, indicó que "ya veremos cómo se ubican estas cosas. Si falta que nosotros contribuyamos más todavía, lo haremos, pero, claro, nadie está obligado a lo imposible, yo tampoco puedo decir aquí a cómo dé lugar, si esto supone una voluntad de las partes".
Además, admitió que le sorprendió la resolución del PS de separar aguas. "No entendí mucho, teniendo debida conciencia de que hay diferencias, pero siempre ha habido diferencias, algunas más brutales que otras", adujo.
Fuera del PS, PPD, FA y PC, otros personeros oficialistas también han vertido declaraciones que ahondan el quiebre oficialista. El diputado del FREVS, Jaime Mulet, indicó que la situación "evidencia que es imposible una sola oposición", y reconoció que desde su colectividad "formalmente no hemos hecho un acto de ruptura, pero claramente tenemos una distancia en una serie de temas muy importantes", como con la reforma al sistema político.
En tanto, el presidente del Partido Radical, Leonardo Cubillos, expresó que "rechazamos absolutamente las posiciones de personeros del Partido Comunista y el Frente Amplio, y llamamos a aclarar esta posición. O estamos por respetar el estado de derecho, o estamos por politizar, de acuerdo a las posiciones personales, activistas, el estado de derecho". También indicó que "hacemos un llamado también al Presidente de la República, del cual es el militante de Frente Amplio a aclarar esta situación".
Cabe destacar que una situación similar ocurrió con la fallida compraventa de la casa de Salvador Allende. Cuando el Tribunal Constitucional destituyó a la entonces senadora Isabel Allende, y esta se despidió del Senado, los socialistas efectuaron una arenga en la sede del partido y se declararon en reflexión sobre la relación con los partidos aliados.
En entrevista con Radio Cooperativa, Vodanovic sinceró entonces que "dentro de mi partido hoy hay un ánimo complejo contra el Frente Amplio, se ve toda esta cadena de errores, de desprolijidades que terminan con la salida de una senadora".